Los exámenes periódicos de los ojos y de la visión son una parte importante de la atención médica preventiva. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor de 2.200 millones de personas en el mundo tienen algún tipo de deficiencia visual.
Muchas personas postergan su visita al optometrista u oftalmólogo debido a que no notan cambios evidentes en su visión. Sin embargo, hay señales sutiles que podrían indicar la necesidad de una evaluación visual completa.
Estas son cinco señales frecuentes a las que deberías prestar atención:
1. Dolor de cabeza frecuente
Los dolores de cabeza, especialmente aquellos que se presentan después de leer, trabajar frente a una pantalla digital o realizar actividades que demandan concentración visual, pueden estar vinculados con defectos refractivos no corregidos como el astigmatismo. Según la Asociación Americana de Optometría, los errores refractivos no corregidos son una causa frecuente de cefaleas tensionales.
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2. Fatiga visual
Pasar largas horas frente a pantallas digitales puede provocar visión borrosa temporal, sequedad ocular y dificultad para enfocar. Esto dado a que se parpadea menos de lo usual y se requiere de una alta concentración visual. Este conjunto de síntomas es conocido como fatiga visual, y afecta a más del 50% de las personas que usan dispositivos de forma prolongada. Un chequeo visual puede ayudar a detectar si el paciente padece de algún defecto refractivo o alguna patología ocular.
3. Necesidad de acercarte o alejarte de los objetos
¿Tienes que estirar el brazo para leer un mensaje en el celular o un libro? Estos gestos pueden indicar presbicia u otros problemas de enfoque. La presbicia inicia en adultos mayores de 40 años, pero en algunos pacientes puede llegar a manifestarse antes.
4. Ojos rojos o sensación de arena
Si sientes molestias como ardor/picazón o una sensación de cuerpo extraño “basuritas” en los ojos, podrías estar experimentando síndrome de ojo seco. Esta condición puede diagnosticarse con distintas evaluaciones para brindar el tratamiento adecuado.
5. Cambios en tu desempeño diario
Pequeños errores, como equivocarte al leer letreros, no distinguir bien los rostros de lejos o entrecerrar los ojos para lograr enfocar, son señales claras de que algo no está funcionando como debería. Incluso si estos problemas no te incomodan mucho, pueden afectar tus actividades diarias.
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¿Cuándo fue tu última evaluación visual?
Se recomienda realizar un examen visual completo al menos una vez al año, incluso si no se presentan síntomas como factor protector. Los exámenes oculares completos hacen mucho más que simplemente corregir la visión borrosa. La detección temprana es clave para prevenir complicaciones futuras y mantener una buena salud ocular a largo plazo. Ver bien es importante, pero ver con salud es aún mejor.
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Bethzy Gutierrez
Especialista en administración hospitalaria. Comprometida con la promoción del bienestar visual y el desarrollo profesional en el ámbito de la salud. Apasionada por el aprendizaje, los viajes y la lectura. Miembro de la Junta Directiva de Telégrafo.









