El ghosting es la acción de cortar todo tipo de comunicación y esfumarse sin dejar rastro para la otra persona. Esta puede ser un prospecto romántico, o incluso una amistad. El “ghostear” a alguien se puede considerar como una salida fácil para evitar una conversación o un momento incómodo para la persona que lo hace; sin embargo, las heridas psicológicas y emocionales que involucra para la persona que recibe este trato pueden ser muy difíciles de sobrellevar.
Esto lleva a la siguiente pregunta, ¿qué es peor? ¿Que alguien se siente frente a uno y le detalle todas las razones por las cuales ya no quiere tener ningún tipo de contacto o quedar por siempre con la incertidumbre de cuál pudo haber sido el motivo?
Si bien el tener el valor de ser honesto y comunicarle a la otra persona que ya no existe interés, el cómo la otra persona recibirá y procesará dicha información, dependerá mucho de la mucha madurez emocional.
El ghosting es un acto que se ha demonizado, pero es un tema con muchos matices en donde no se puede juzgar la situación a la ligera y se debe de analizar bajo qué circunstancias se llevó a cabo y qué se hizo antes de tomar esa difícil decisión. Generalmente, el ghosting se usa como una herramienta, o escapatoria, para evitar confrontaciones. No obstante, a veces estas confrontaciones son necesarias y huir de ellas constantemente no es sano, así que veamos algunas situaciones en donde no es apropiado este comportamiento:
Los sentimientos no son recíprocos
Este es quizás el escenario más común en el cual la gente practica el ghosting y es cuando una persona está mucho más interesada e ilusionada que la otra y en lugar de decirle que no sienten lo mismo, prefieren desaparecer. Hay muchos escenarios en los que puede ocurrir esto, ya sea después de una cita, de un encuentro sexual o incluso ya en una relación formal.
Se sorprenderían de la cantidad de personas que no tienen el coraje de cortar una relación, incluso cuando ya llevan meses frecuentando a una persona. Indudablemente, esta es la forma más cobarde de terminar un vínculo con otra persona y dice mucho de una persona que haga esto a conciencia.
La persona cometió un error
Hay veces que alguien puede herir los sentimientos o realizar una acción que no haya sido del agrado de la otra persona y en lugar de expresar ese disgusto y tratar de arreglar el problema, se opta por cortar la comunicación y la otra parte ni siquiera sabe qué hizo algo malo. Esto es incluso peor cuando ocurre en una amistad de años y se pierde simplemente porque el orgullo le gana a la amistad.
¿Qué tan fuerte es una amistad, por más años que lleve el vínculo, si no pueden decirse mutuamente que algo les molestó? En estos casos entra mucho en juego la habilidad de comunicar y establecer límites, especialmente si se trata de un amigo cercano con el que se supone que hay confianza. Aquí es cuando realmente se pone a prueba la amistad y se demuestra si solo se está en las buenas, o si también se pueden navegar las malas.
Miedo al compromiso
Algunas personas no pueden estar solas, pero cuando la situación se pone demasiado seria, les da miedo y en lugar de confrontar sus propios demonios, forman un patrón de conducta donde repiten lo mismo de una persona a otra. Al punto que han normalizado este comportamiento y ya no tienen ninguna consideración respecto al daño que pueden llegar a causar. No existe ningún tipo de responsabilidad emocional. El egoísmo le gana a cualquier consideración que se le pueda tener a la otra parte. Este comportamiento a menudo esconde otros problemas sin resolver, los cuales requerirán de mucha introspección, o incluso terapia.
Ahora bien, en algunos casos el distanciamiento puede ser orgánico y gradual, al punto que no es necesario que haya una explicación de ninguna de las partes, ya que tampoco existe una emoción o expectativa en torno a dicha relación. Eventualmente, solo se detiene la comunicación.
Dicho esto, hay algunas situaciones en donde sí es aceptable el ghosteo, e incluso necesario:
La explicación ya fue dada y no se respeta
Si ya se tuvo esa conversación incómoda con la persona durante la cual ya le dijeron que no tenían interés, o donde ya marcaron límites por alguna situación que no fue de su agrado, y esta persona continúa insistiendo, al punto del acoso, sí es aceptable cortar todo tipo de comunicación sin explicación. Si la otra persona no entiende, o peor aún, no respeta como uno se siente, el ghosteo puede ser el mensaje definitivo.
Temor por la seguridad
En la misma línea que el punto anterior, la insistencia de algunas personas es tanta que puede llegar a ser peligrosa. Si en algún momento se ve comprometida la integridad física o psicológica de una persona como resultado de interactuar con alguien con quien no se desea tener comunicación, también es aceptable usar el ghosteo como mecanismo de defensa. Nunca se debe anteponer el no herir a la otra persona si nos está amenazando o violentando de alguna manera.
Desinterés de la otra parte
También existen situaciones donde si se está en las etapas iniciales de comunicación y los mensajes son inconsistentes, nunca se concreta un plan para coincidir en persona y solo una de las partes está activamente mostrando interés, también es válido ponerse uno primero y alejarse para no seguir perdiendo el tiempo innecesariamente. La otra persona puede estar enviando señales de que no le interesa, pero no tiene el valor de expresarlo claramente, así que en estos casos puede incluso ser un alivio para ambos.
En conclusión, mucho se habla de la responsabilidad afectiva, ¿pero cuántos realmente la practican más allá de predicarla en redes sociales donde la gente desconoce cómo llevan sus vidas privadas? Creo que muchos hemos sido culpables de esto hasta cierto punto. Es importante realizar una introspección, ser empáticos y no hacerle a una persona algo que no nos gustaría que nos hicieran.
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Dereck Richman
Periodista apasionado por las letras, el cine y el teatro. Escribo sobre temas sociales, principalmente enfocados en la comunidad LGBTIQ+, políticos y culturales. Considero la escritura una herramienta para el cambio y con el poder de influenciar generaciones y es eso lo que busco transmitir a través de lo que escribo.














