“Creo en que el universo siempre conspira a nuestro favor, que nada es imposible y todo llega”
Jessumar Vargas
Así es como inicia esta increíble entrevista con Jessumar Vargas, una talentosa tatuadora venezolana que hoy nos cuenta acerca de su pasión por el arte en la piel y cómo esto ha ido transformando su vida.
Jessumar, más conocida como @marjetattoo en redes sociales, es una mujer de 26 años, nacida en Venezuela y residente del mismo país. Cuenta que desde muy pequeña se ha inclinado por el arte en sus diferentes expresiones.
Al inicio fue la música la que atrajo sus sentidos, luego pasó hacia el dibujo y poco a poco se dejó fascinar por las artes visuales, lo cual es su campo de estudio en la Universidad de Carabobo, Venezuela.
Asimismo, a Vargas le encanta leer, el contacto con la naturaleza, la música y el cine. Todos sus gustos y su familia, son su inspiración al momento de crear arte en la piel.
¿Qué te inspiró a convertirte en tatuadora y cómo comenzó tu carrera en este campo?
Todo empezó en la pandemia. En ese momento también me encontraba esperando a mi bebé y tenía por consecuencia muy pocas ofertas de trabajo.
Estaba culminando mis estudios en la especialidad de Diseño Gráfico. Fue cuando una amiga me preguntó por qué no comenzaba a tatuar, ya que era factible. Podía estar en casa ,además podía estar haciendo algo que de cierta forma iba muy ligado con el diseño gráfico, arte o dibujo.
Al principio fue una decisión un poco difícil, más por el hecho que no me sentía preparada para dar ese paso. Plasmar arte en la piel era algo que veía tan complicado y me tomó un tiempo dar el paso definitivo.
¿Cuál fue el primer tatuaje que hiciste y cómo fue esa experiencia?
El primer tatuaje que realice recuerdo que fue un cráneo, el cual tenía un cactus en la parte de arriba.
Se lo hice a un gran amigo, él fue el primero en confiarme su piel para tatuar, y el primero que al enterarse de que comenzaría a tatuar me apoyo al 100 %.
Ese diseño fue personalizado. Dejó que yo lo diseñara de acuerdo a lo que yo consideraba iba con su personalidad, y así fue como fluyó todo.
Debo confesar que estaba muy nerviosa, y el diseño no quedó tan bien como esperaba, pero sé que a partir de ese mismo momento surgió algo en mí, fue algo como “Hey, sí puedo, sí puedo hacerlo!” Eso me dio una confianza increíble para continuar practicando todos los días.

¿Cómo describes tu estilo de tatuaje y cuáles son tus influencias artísticas?
Estoy en ese proceso de auto descubrimiento, explorando y practicando nuevas técnicas siempre que puedo, por eso no puedo decir que tengo un estilo definido.
Me inclino a algunas técnicas más que a otras, me encanta cuando me piden tatuar a color, amo los colores, amo las líneas marcadas, el puntillismo, estilo como el vieja escuela, el neotradicional o incluso el “new school” son los que han llamado más mi atención, posiblemente intenté buscar mi estilo tratando de fusionar todos o crear uno nuevo, quien sabe, se verá con el tiempo Pero voy a mi ritmo que es lo importante.
En cuanto a influencia, me encanta el estilo de Marta Poison, Kirabishopp, Victor Nasa que es un tatuador venezolano, aunque si empiezo a nombrar me quedaría corta, siento que hay demasiado talento en el mundo y cada día más.
¿Cuál ha sido el proyecto de tatuaje más desafiante que has hecho y por qué?
El tatuaje más desafiante fue una “scalopendra” que realice en toda la espalda. Un desafío que me llevo tres sesiones aproximadamente. Lo realicé sin plantilla, es decir de manera “free hand”.
¿Cómo manejas las expectativas de los clientes cuando tienen ideas poco realistas o difíciles de plasmar?
Es complicado. En Venezuela la cultura del tatuaje aún está un poco prematura, por lo que los estilos a los que quisiera dedicarme no son muy conocidos.
La mayoría de la población prefiere tatuajes minimalistas o en realismo, una que otras veces he intentado persuadir de manera que adapto la idea del cliente un poco al estilo que más puedo manejar, a veces funciona, otras veces ya el cliente vienen marcado con una idea y no hay quien lo saque de allí, entonces es muy relativo todo.

¿Qué significado tiene para tu vida, el plasmar el arte en la piel de las personas?
Es un desafío y al mismo tiempo una satisfacción. Más allá de ser un oficio, con cada tatuaje que hago me siento como conectada con la humanidad, esa idea universal de que todos somos uno, aunque suene muy trascendental.
Siento que cada cosa que logro plasmar tiene un significado profundo para esa persona, sea que lo haya visto o lo haya copiado de algún lado, si le gusto la idea es porque se identifica y por ende tiene significado para el o ella.
El hecho de que yo esté participando en eso, siento de alguna manera que estoy dejando mi huella en una persona, me siento parte de su historia en ese momento y comprometida a qué el recuerdo sea agradable.
Agradezco siempre por cada persona que confía en mí trabajo, de verdad se llevan un poco de mí y yo me quedo con un poco de ellos.

En el difícil contexto que atraviesa Venezuela, ¿qué desafíos has encontrado para seguir con tu carrera?
Si todos sabemos la triste situación de mi país, y lo resilientes que hemos sido los venezolanos.
Suena irónico, pero de alguna manera fue ventajoso para el arte. Querernos expresar no solo con palabras nunca fue tan necesario. Claro que existen desafíos, más que todo en la parte económica, comprar materiales, ofrecer los servicios a un costo accesible, ese tipo de cosas.
En cada trazo y en cada diseño, Jessumar nos demuestra que el arte del tatuaje es mucho más que una simple expresión; es una conexión profunda entre el artista y el lienzo humano.
Desde sus comienzos en el contexto la pandemia hasta sus desafiantes proyectos, Marje ha transformado su pasión en un legado personal y profesional, demostrando que el talento puede florecer incluso en los contextos más adversos.
Mientras el arte sigua evolucionando y adaptándose, Jessumar Vargas nos deja una lección invaluable: la verdadera esencia del arte está en la capacidad de tocar vidas y dejar una huella imborrable.
Al final, lo que importa no es solo el diseño que llevamos en la piel, sino la historia que ese arte representa y la conexión que establece entre nosotros y el mundo que nos rodea.
Agradezco a Jessumar por compartir su arte y su historia. Su viaje es una inspiración para todos aquellos que buscan dejar su marca en el mundo, un tatuaje a la vez.
Si quieres conocer más de esta artista, puedes seguirla en Instagram como @marjetatto
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Maria Renee Ordoñez
Una zurda en un mundo de diestros desde 1996. Psicóloga de vocación y escritora por afición.










