En Guatemala cada 20 de febrero, por decreto del Congreso de 1960, se conmemora el día de Tecún Umán, héroe nacional y símbolo de la defensa de la nacionalidad guatemalteca; un personaje que evoca a la memoria colectiva las batallas de 1524 en Quetzaltenango, donde, según la tradición, Tecún Umán perdió la vida enfrentando a los invasores.
Más allá de las interpretaciones de los hechos históricos, la llamada conquista de Guatemala es un proceso muy complejo que va más allá de los enfrentamientos antes mencionados.
La conquista de Guatemala puede ser abordada desde muchos ámbitos, uno de ellos es el papel de los conquistadores olvidados: los pueblos nahuas. Procedentes de lo que hoy es el territorio de México quienes formaron el grueso de la compañía que dirigió Pedro de Alvarado en las incursiones a lo que hoy es Guatemala. Este aspecto es uno de los menos explorados y conocidos en la memoria colectiva.
La expedición de conquista había sido comisionada por Hernán Cortés a Pedro de Alvarado, uno de sus hombres de confianza, reconocido por haber sido el autor de la masacre de Tóxcatl en Tenochtitlan (1520). La empresa tenía como uno de sus objetivos someter a los habitantes del istmo centroamericano, una encomienda que sería familiar ya que también estarían profundamente involucrados los hermanos de Pedro: Jorge, Gonzalo y Gómez así como su primo Diego de Alvarado.
Al momento del choque entre las fuerzas europeas y los grupos mayas en 1524, la hueste conquistadora estaba compuesta por al menos 300 españoles, de los cuales poco más de 100 hombres iban a caballo y un destacamento de tropas aliadas que servían como vanguardia de ataque, integrado principalmente por un contingente de guerreros provenientes de Tlaxcala, Cholula y otros grupos del centro de México y Oaxaca.
Estos aliados aportaron su experiencia en combate y su conocimiento del terreno, elementos clave para consolidar el avance militar. En este escenario, los kaqchikeles se sumaron a la ofensiva, convirtiéndose en un factor determinante para consumar la derrota de los K’iche’, a causa de la profunda enemistad que mantenían entre ambos pueblos.
Antes de la llegada de los conquistadores, existían contactos entre los nahuas y los mayas del altiplano guatemalteco. Esto lo evidencia los “Pictogramas de Buenabaj” que muestran que los señores K’iche’ mantenían alianzas matrimoniales con las hijas de Moctezuma Xocoyotzin, huey tlatoani de México-Tenochtitlan. Estas relaciones sugieren que los nahuas del centro de México ya ejercían influencia en la región.

Documentos como el “Título de los señores de Quetzaltenango y de Momostenango” sugiere que los mexicas habían alertado a los K’iche’ de la inminente llegada de los españoles, noticias que se esparcieron por todo el territorio. Este aviso, sin embargo, no evitó la derrota de los K’iche’ frente a los conquistadores y sus aliados nahuas y kaqchikeles.
Tras los enfrentamientos, muchos nahuas que acompañaron a Pedro de Alvarado se fueron estableciendo en el territorio conquistado. Su asentamiento no sólo fue una consecuencia directa del conflicto, sino una estrategia de los españoles para garantizar su seguridad, reducir a las poblaciones y facilitar la evangelización de las mismas. Como resultado los grupos nahuas conforman un papel crucial en la estructura social de los años que siguieron.
Uno de los legados importantes de estos grupos es la presencia en la toponimia guatemalteca. Muchos nombres de lugares de Guatemala tienen origen en el idioma náhuatl, como Quetzaltenango, Colotenango, Momostenango, Chimaltenango, Mazatenango, entre otros.
El idioma náhuatl influyó en los idiomas de origen maya y el español incorporando numerosos términos que usamos en el día a día.
Si bien la historia suele centrarse en el papel de figuras como Pedro de Alvarado o Tecún Umán, es fundamental reconocer el papel de los nahuas en el proceso, actores determinantes en el hecho histórico. Su presencia y legado fueron moldeando aspectos importantes en la identidad guatemalteca de ese momento y presente.
Este breve análisis nos invita a pensar la historia de Guatemala desde una perspectiva más amplia, reconociendo la complejidad de los hechos históricos y las diversas interpretaciones que se han dado, así como el papel de los múltiples actores que participaron en ellos.
Artículo escrito por:

Kevin Escobar Villeda
Apasionado por la historia y por compartirla, sus escritos invitan a reflexionar sobre la importancia de revalorar el pasado para comprender mejor nuestra identidad presente.








