De dependencia a empoderamiento: la apuesta por la cooperación Sur-Sur en Guatemala

En el nuevo paradigma de “cooperación sur-sur”, Guatemala se posiciona activamente, alineando sus esfuerzos con el Plan Nacional de Desarrollo y compartiendo buenas prácticas a través de Catálogos de Oferta de Cooperación. La Cooperación Sur-Sur se caracterizada por un enfoque horizontal y solidario entre países en desarrollo. Se presenta como una alternativa que promueve la autonomía y la colaboración igualitaria.

Cuando hablamos de cooperación internacional, empleamos dos conceptos para describir la dirección geográfica o la procedencia de dicha colaboración: la cooperación Norte-Sur y la cooperación Sur-Sur.

La cooperación Norte-Sur se refiere a la colaboración y asistencia que se produce entre países desarrollados, conocidos como “países del Norte” y países en desarrollo, conocidos como “países del Sur”. Esta forma de cooperación implica la transferencia de recursos financieros, tecnológicos, conocimientos y asistencia técnica de naciones industrializadas o económicamente avanzadas hacia países que enfrentan desafíos económicos, sociales o de desarrollo.

La cooperación Norte-Sur ha sido una característica importante en las relaciones internacionales, con los países desarrollados proporcionando ayuda a los países en desarrollo con el objetivo de promover el desarrollo económico, reducir la pobreza, mejorar la infraestructura y abordar problemas globales como la salud y la educación.

Los instrumentos típicos de la cooperación Norte-Sur incluyen la asistencia oficial para el desarrollo (AOD), préstamos internacionales, inversiones extranjeras directas, transferencia de tecnología y programas de capacitación. Sin embargo, a lo largo del tiempo, se ha cuestionado la eficacia de esta forma de cooperación debido a desafíos como la dependencia, la condicionalidad asociada a la ayuda y la falta de participación activa de los países receptores en la definición de sus propias prioridades de desarrollo.

Para una comprensión más profunda sobre la dinámica de la cooperación, el sociólogo Galtung, presenta la teoría de la dependencia compleja, la cual ofrece una perspectiva crítica sobre las relaciones internacionales, particularmente en el contexto de la cooperación entre países desarrollados y en desarrollo. Esta teoría sugiere que la dependencia no solo se manifiesta en términos económicos, como en la teoría de la dependencia clásica, sino también en aspectos políticos, culturales y sociales. 

Un claro ejemplo de esta dependencia, puede ser la imposición de agendas internacionales. Los países en desarrollo pueden depender no solo económicamente de los países desarrollados, sino también en términos de influencia política y cultural.

Autor: Getty Images

La teoría de la dependencia compleja también destaca la posibilidad de resistencia y transformación por parte de los países dependientes. Señala que la dependencia no es estática y que los países receptores pueden buscar maneras de resistir las imposiciones externas y transformar sus propias estructuras internas.

En este contexto dinámico y en constante evolución, emerge la cooperación Sur-Sur como una respuesta innovadora y adaptativa a la nueva realidad de las relaciones internacionales.

La cooperación técnica entre los países en desarrollo, o también conocida como Cooperación Sur-Sur, surge como una nueva faceta en la cooperación internacional para el desarrollo, manifestando la determinación del mundo en desarrollo de fortalecer su capacidad nacional y colectiva para utilizar recursos propios y la imperiosa necesidad de forjar un orden económico internacional renovado. 

Su origen y justificación se contextualizan, en consecuencia, desde una perspectiva global, considerando la experiencia adquirida en la asistencia técnica internacional y las conclusiones derivadas de conferencias mundiales previas de las Naciones Unidas sobre desarrollo y cooperación.

Es en el Plan de Acción de Buenos Aires para Promover e Implementar Cooperación Técnica entre Países en Desarrollo de 1978 que surge como respuesta a la creciente conciencia de la comunidad internacional sobre la importancia de la cooperación técnica entre países en desarrollo.

Es por ello que la cooperación Sur-Sur surge como una alternativa que refleja un enfoque más igualitario y colaborativo entre países en desarrollo. En contraste con la dependencia tradicional de las agendas impuestas por los países desarrollados, la cooperación Sur-Sur se basa en la solidaridad entre naciones que comparten desafíos similares. Este enfoque horizontal promueve la idea de que las soluciones a los problemas locales pueden encontrarse dentro de la propia experiencia de los países en desarrollo, fomentando así una mayor autonomía y capacidad de toma de decisiones.

Establecer una conexión sólida entre la cooperación Sur-Sur y el enfoque estratégico de Guatemala en su Plan Nacional de Desarrollo es esencial para comprender la relevancia de este cambio de paradigma en las relaciones internacionales.

La cooperación Sur-Sur, al centrarse en el intercambio científico, la transferencia tecnológica y el desarrollo de capacidades institucionales y humanas, se rige como un medio eficaz para afrontar los desafíos actuales. Este enfoque se materializa a través de acuerdos formales de cooperación técnica y científica entre países de América Latina y el Caribe, Asia y África. Dichos acuerdos, respaldados por convenios básicos de cooperación y operados mediante mecanismos de negociación como las “Comisiones Mixtas”, también conocidas como “Comixtas”, en donde se subraya la importancia de establecer estructuras de colaboración sólidas y transparentes.

Esta evolución hacia la cooperación Sur-Sur no solo implica un cambio en las dinámicas de ayuda internacional, sino también una adaptación a la complejidad de las relaciones internacionales contemporáneas. A medida que los países en desarrollo buscan formas más inclusivas y equitativas de colaboración, la cooperación Sur-Sur se presenta como una herramienta valiosa, alineándose de manera integral con las Prioridades Nacionales de Desarrollo (PND) de cada uno de los países.

En el caso de Guatemala, el compromiso va de la mano con el Plan Nacional de Desarrollo, “K’atun, Nuestra Guatemala 2032”, el cual demuestra la intención estratégica de dirigir la gestión de políticas públicas y de gobierno con coherencia entre las metas nacionales, regionales, departamentales y municipales. La cooperación Sur-Sur, en este contexto, se convierte en un pilar fundamental para articular las metas internacionales de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas. Este enlace estratégico no solo refuerza la autonomía de Guatemala en la toma de decisiones, sino que también establece una base sólida para la construcción de un desarrollo sostenible, centrado en las necesidades locales y alineado con metas globales compartidas.

Elaborada por Microsoft Designer

Este tipo de cooperación permite que los países participantes definan sus propias prioridades y enfoques, lo que refleja una mayor autonomía y la capacidad de abordar desafíos específicos de manera más efectiva.

La cooperación Sur-Sur se materializa a través del intercambio de conocimientos en buenas prácticas que hayan dado resultados y tenido impacto en cada uno de los países oferentes. Por ejemplo, una de las buenas prácticas de Guatemala es el BANCO DE LECHE MATERNA, el cual está a cargo del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS).

El objetivo de esta práctica es asegurar la alimentación con leche materna a los neonatos hospitalizados, para garantizar la seguridad alimentaria y nutricional del prematuro, contribuyendo así a la reducción de la desnutrición y de la mortalidad neonatal e infantil.

Esta práctica se realiza a través de centros especializados que recolectan, analizan, procesan, realizan controles de calidad y distribuyen leche humana pasteurizada con calidad certificada de acuerdo con las normas de salud vigentes a nivel nacional e internacional.

Créditos: BLH Hospital General San Juan de Dios

Pero, ¿cómo sé cuáles son las buenas prácticas de los países que están en similar condición de desarrollo y cómo puedo beneficiarme de ese tipo de cooperación?

Pues bien, existen los Catálogos de Oferta de Cooperación, los cuales se materializan en un documento o plataforma que recopila y presenta de manera organizada y detallada las diversas formas de colaboración que un país o entidad puede ofrecer a otras naciones, organizaciones, o entidades en el ámbito de la cooperación internacional para el desarrollo. Este catálogo sirve como una herramienta esencial para promover y facilitar la cooperación entre países y actores internacionales.

En un catálogo de Oferta de Cooperación Internacional, se suelen enumerar:

  • Programas
  • Proyectos
  • Buenas prácticas
  • Recursos
  • Capacidades técnicas
  • Financiamiento
  • Asistencia técnica
  • Otros tipos de apoyo que el país o entidad está dispuesto a proporcionar a otros países en áreas específicas, como educación, salud, agricultura, energía, medio ambiente, gobernanza, infraestructura, entre otros.

¿Sabían qué Guatemala cuenta con un catálogo de oferta de cooperación?

Sí, Guatemala ya no solo es un país que recibe cooperación de otros países, sino que también cuenta con buenas prácticas que puede dar a conocer y poner en práctica en la arena internacional.

Al ofrecer soluciones específicas y exitosas en sectores estratégicos, Guatemala no solo promueve la colaboración y la solidaridad entre naciones, sino que también desempeña un papel fundamental en la promoción del desarrollo sostenible y el bienestar en la región. 

La transición de Guatemala de un paradigma de dependencia hacia un enfoque de empoderamiento a través de la Cooperación Sur-Sur representa un hito significativo en su evolución en el ámbito de la cooperación internacional. La tradicional dependencia de las agendas y recursos impuestos por los países del Norte se ve desafiada por la búsqueda de soluciones más equitativas y contextualmente relevantes en colaboración con naciones en desarrollo similares.

La teoría de la dependencia compleja subraya la dinámica cambiante y la capacidad de resistencia y transformación de los países receptores, destacando la importancia de buscar alternativas más inclusivas y centradas en la autonomía. La emergencia de la Cooperación Sur-Sur como respuesta a esta evolución no solo refleja una adaptación a las complejidades de las relaciones internacionales modernas, sino que también encarna un enfoque horizontal, solidario y orientado a la autonomía.

En este nuevo paradigma, Guatemala, lejos de ser simplemente un receptor de ayuda, se posiciona como un actor activo en la escena internacional. La existencia de un Catálogo de Oferta de Cooperación muestra el compromiso del país con la transparencia y la colaboración efectiva. Guatemala no solo comparte sus buenas prácticas, sino que también contribuye al fortalecimiento de la Cooperación Sur-Sur regional, promoviendo así un desarrollo sostenible y la consecución de objetivos comunes en el contexto internacional.

Aquí pueden ver el Catálogo de Oferta de Cooperación de Guatemala, con las 35 buenas prácticas en las que el país se ha destacado y posicionado internacionalmente:

Créditos: SEGEPLAN (2020)
2 comentarios
  1. Excelente aporte colega!!! Gracias por detallarnos los avances en materia de cooperación con los que cuenta Guatemala hoy en día.

  2. Definitivamente un tipo de cooperación internacional que permite mayor autonomía en cuanto agendas y prioridades.

    No tenía idea sobre la existencia del Catálogo de Oferta de Cooperación; hay mucho trabajo de difusión por hacer, gracias por la nota!

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