Desafíos y oportunidades en el control del cáncer en Guatemala

En 2024, Guatemala recibió una misión de evaluación imPACT, dirigida por un grupo de expertos de la Organización Mundial de la Salud, el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer y el Organismo Internacional de Energía Atómica.

Un camino hacia la mejora de la atención del cáncer

Guatemala enfrenta una creciente carga de cáncer, con alrededor de 18 mil  nuevos casos diagnosticados anualmente según la base de datos del Instituto de Cancerología (Incan), una cifra que se espera aumente considerablemente hacia 2045. 

Entre los tipos más comunes de cáncer en Guatemala la población de mujeres se ve mayormente afectada con cáncer de mama y cáncer cervicouterino; que representan el 40 % de todos los casos nuevos. Esta alarmante situación ha motivado a las autoridades sanitarias y a organizaciones internacionales a priorizar el control de esta enfermedad en el país.

En 2024, Guatemala recibió una misión de evaluación imPACT, dirigida por un grupo de expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC) y el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).

Cáncer en Guatemala
Guatemala ha recibido el apoyo de la Organización Mundial de la Salud para atender los casos de cáncer. (Foto: OMS).

La misión tuvo como objetivo evaluar las capacidades y necesidades del sistema de salud guatemalteco en relación con la oncología, basándose en las recomendaciones de una evaluación similar realizada en 2010. 

Los expertos destacaron la necesidad de mejorar áreas clave como la formación de recursos humanos, el fortalecimiento del registro de cáncer y la provisión de cuidados paliativos. Estos aspectos son esenciales para enfrentar el aumento de casos de cáncer y para asegurar una atención adecuada a los pacientes.

Uno de los focos principales de la evaluación fue el cáncer cervicouterino, un tipo de cáncer que afecta principalmente a las mujeres y cuya prevención y detección temprana son fundamentales. 

En este sentido, Guatemala está alineada con los esfuerzos de la OMS para eliminar el cáncer cervicouterino mediante la prevención y la vacunación. La implementación de programas eficaces de detección temprana y la promoción de la salud son áreas que requieren un impulso significativo.

Cáncer en Guatemala
Foto: American Cancer Society

El cáncer infantil también fue un tema prioritario en la evaluación. Se estima que la tasa de mortalidad infantil por cáncer en Guatemala es alarmantemente alta, con la mitad de los niños diagnosticados no sobreviviéndo.

Guatemala, como coordinador de la Iniciativa Mundial contra el Cáncer Infantil, busca mejorar la atención oncológica pediátrica, con el objetivo de aumentar la tasa de supervivencia de los niños con cáncer a al menos un 60% a nivel global.

La misión también subrayó la importancia de contar con infraestructura adecuada para el tratamiento oncológico, particularmente en lo que respecta a la radioterapia, una herramienta clave en el tratamiento de muchos tipos de cáncer.

Sin embargo, en Guatemala existen limitaciones significativas en el acceso a este tipo de tratamiento, especialmente en las regiones más alejadas del país. La cooperación internacional y el apoyo de la OMS y el OIEA son esenciales para superar estas barreras y mejorar la capacidad de atención oncológica en el país.

Además, las autoridades guatemaltecas están tomando medidas para garantizar que el sistema de salud sea más accesible, eficiente y equitativo. Es crucial que se aumenten los recursos destinados al tratamiento del cáncer, así como que se sigan desarrollando programas de sensibilización y educación para la prevención y la detección temprana.

Cáncer en Guatemala

Te recomendamos: Lactancia materna exclusiva: El mayor beneficio para el ser humano

El control del cáncer en Guatemala enfrenta retos considerables, pero también se presentan grandes oportunidades para mejorar la atención y reducir la mortalidad. La colaboración internacional, la mejora de la infraestructura sanitaria y el fortalecimiento de los programas de prevención y detección temprana son pasos fundamentales para hacer frente a esta problemática creciente.

La clave para mejorar la situación radica en el compromiso de las autoridades locales, el apoyo de la comunidad internacional y la participación activa de la sociedad civil.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *





Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivamente responsabilidad de su autor. Revista Telégrafo firme con su compromiso de promover el pensamiento crítico y libertad de expresión en la sociedad guatemalteca, brinda espacios abiertos, auténticos y sin filtros para que personas de distintos sectores de la sociedad puedan expresarse, sin embargo, la publicación de este artículo no supone que el medio valide su argumentación o la verdad de sus conclusiones.
You May Also Like
Leer más

Graves consecuencias genéticas de la endogamia y el incesto

La endogamia según la Real Academia Española (RAE) es “la práctica de contraer matrimonio entre sí personas de ascendencia común” o “el cruzamiento entre individuos de una raza, comunidad o población aislada genéticamente.” Cabe recalcar que, dentro de la endogamia, por supuesto, encontramos también el incesto, que según la RAE es “la relación carnal entre parientes dentro de los grados en que está prohibido el matrimonio.”
Leer más
Leer más

El suicidio: un problema de salud pública

La base de datos que publica el Instituto Nacional de Estadística (INE) sobre defunciones da cuenta de más de 10 mil suicidios en los últimos 35 años. Es decir, en promedio 312 personas decidieron quitarse la vida anualmente en Guatemala, desde 1986 hasta 2019, según las boletas de defunción que procesan los registros civiles, antes en las municipalidades y desde 2006 en el Registro Nacional de las Personas (RENAP) pero sin duda no es una cantidad sumamente específica.
Leer más