El correcto uso de pastas y enjuagues en la higiene dental

El uso de pastas y enjuagues constituyen los principales métodos de prevención ante la caries dental y sus consecuencias, lesiones de la caries dental, pero ¿estamos haciendo uso correcto de ellos? ¿Qué otros métodos podemos usar para evitar el aparecimiento de estas lesiones en nuestros dientes?

La caries dental y las lesiones de caries dental han sido un problema de salud pública que poco a poco, ha salido a flote a la vista de los estudios epidemiológicos. Mundialmente se estima que las enfermedades bucodentales afectan a casi 3500 millones de personas. En Guatemala el 95% de los guatemaltecos sufre de lesiones de caries ya sea de forma leve o grave. Para evitar esto se fomenta cada día más la prevención con el uso de productos de higiene bucal que mediante procesos dinámicos evitan el aparecimiento de lesiones de caries.

Indices de caries dental (COPD) en niños de doce años de edad (2003)

Fuente: mapa modificado por Camilo Camargo de la Universidad El Bosque, para unificar las convenciones utilizadas en los mapas anteriores a partir del original: Petersen PE. Continuous improvement of oral health in the 21st century. The approach of the WHO Global Oral Health Programme. OMS. Documento WHO 03.176; 2003.

Cada vez más la prevención se coloca como primera opción para evitar llegar a procesos operatorios en la boca. Para que la caries se desarrolle tiene que pasar un tiempo prolongado de mala alimentación y mala higiene, debido a esto, en las últimas décadas se han desarrollado y mejorado productos para el cuidado bucal los cuales tienen la característica de ser fluorados ¿Qué significa esto? Que contienen una concentración determinada de flúor. El flúor es un mineral que encontramos de forma natural en el agua de ríos, lagos, pozos e incluso océanos. Este es el principal mineral que combate la caries dental por medio del proceso de re-mineralización. Además, si se usa un tiempo prolongado se crea resistencia ante la caries y en algunos casos las caries ya existentes pueden quedar inactivas y no avanzar más. Podemos mencionar que este proceso dinámico de remineralización en piezas dentales jóvenes es más, ayudando así a la preservación y preparación de los años venideros.

Pero… ¿Cómo es el correcto uso de estos productos para la higiene dental?

La famosa canción de Colgate donde se menciona que tenemos que lavarnos después de cada comida es totalmente cierta, la frecuencia con la que nos cepillamos los dientes juega un papel importante en la higiene bucal, sin embargo, es incompleta en algunos aspectos.

Muchas personas tienen la falsa creencia de que entre más pasta dental utilicen los resultados que van a obtener podrían ser mejores, cuando realmente no es así. Además de presentar un gasto innecesario, el uso de una mayor cantidad de pasta no potencia las propiedades remineralizadoras y de limpieza que tiene esta. Aunque parezca “raro” la cantidad suficiente para llevar un correcto lavado de dientes no sobrepasa la mitad de la cabeza del cepillo de dientes. La mala práctica de llenar el cepillo de pasta no produce algún efecto positivo más del que ya se lograría con la cantidad requerida. Aunque hay algo más que tenemos que tomar en cuenta y es la concentración del flúor en la pasta. 

Fuente: www.clinicastoma.com

Lastimosamente, en varios países latinoamericanos, el acceso a artículos de higiene dental se ve mermado por la situación socioeconómica regional, debemos ser conscientes que el cuidado y atención odontológica es en gran medida un privilegio. Por esta misma razón, la pasta común que se encuentran en el mercado guatemalteco no sobrepasan la concentración de flúor de 1000-1500 ppm cuando la Asociación Dental Americana (ADA) recomienda pastas fluoradas de uso diario con más de 2000-2500 ppm, siendo estas solo posible de conseguir en farmacias o casas de venta odontológicas.

¿Dónde puedo ver la concentración de mi pasta dental?

En la parte posterior de la pasta, en la rúbrica de los “ingredientes activos” algunos fabricantes como Colgate la concentración está descrita como partes por millón (ppm) pero otros fabricantes como Crest u Oral B la tienen descrita en porcentaje, pero, ¡No hay de qué preocuparse! Pondremos un ejemplo para la determinación de la concentración: si el porcentaje es 0.16% la concentración es 1600 ppm. Debido a esto se recomienda compensar con la frecuencia de cepillado, dieta baja en azúcares y el uso de métodos alternativos de aplicación de flúor como lo son los enjuagues bucales.

Enjuagues bucales

Los enjuagues bucales ayudan en gran medida a llegar a esos espacios donde las cerdas del cepillo no llegan, sin embargo, no se debe abusar de ellos ya que las encontramos en 2 concentraciones, la primera siendo de 0.05% la cual es de venta comercial y es el enjuague común que encontramos en supermercados y que podemos usar en cada cepillado de dientes. Y el enjuague en concentración de 0.2% el cual no es de venta comercial, pero de igual forma es de uso diario, que a diferencia del primero, se debe usar una vez al día, preferiblemente en la noche. En ambos, siempre es recomendado utilizar la cantidad medida en la tapa del enjuague.

¿Es correcto usar enjuague bucal inmediatamente después de lavarme los dientes?

Aunque parezca raro, la respuesta es probablemente no. Debido a que la primera aplicación de flúor que en este caso sería el cepillado con pasta dental, éste en pocas palabras, disminuye el efecto de la segunda carga de flúor (el enjuague bucal). La mejor forma de aplicar el enjuague bucal es esperar de 10-15 minutos después de cada cepillado para lograr una mejor efectividad, pero debido a que la complejidad de lograr realizar esto cada día y en cada cepillado no es recomendable del todo, aun siendo esto lo “correcto”.

Menciones honoríficas a tips de salud bucal:

El uso de pasta dental con la concentración adecuada ofrece una protección ante el proceso dinámico de desmineralización, esto acompañado con un régimen de enjuague bucal y correcta concentración potencia la protección de la salud bucal, disminuyendo así la prevalencia y el aparecimiento de nuevas lesiones de caries.

Referencias bibliográficas

  1. Soria-Hernández, A., Molina, N., & Rodríguez, R. (2008). 1.Habitos de higiene bucal y su influencia sobre la frecuencia de caries dental. Medigraphic, 22–23. Disponible en: https://www.medigraphic.com/cgi-bin/new/resumen.cgi?IDARTICULO=19383
  2. Popol Oliva, A. (2018). Introducción a la cariología (Séptima edición, Vol. 1). EcoEdiciones.
3 comentarios
  1. Muy buen artículo, información interesante e importante en algo tan cotidiano como cepillarse los dientes. Excelente trabajo!!

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