Las elecciones celebradas durante el 2020 en Estados Unidos marcaron para lo que muchos analistas y académicos de la política norteamericana era el fin de la carrera política del candidato presidencial por el Partido Republicano, el magnate Donald Trump. El rechazo a la derrota y el asalto al Capitolio de aquel no tan lejano 6 de enero del 2021, reforzaron la idea en la mente de muchos estadounidenses incluyendo a simpatizantes republicanos que Trump no debería por ningún motivo contemplar a una persona capaz de romper el orden constitucional como su principal representante.
Hoy, tras nuevas elecciones en “la mayor democracia del mundo”, Donald J. Trump se alza con la victoria ante su contendiente demócrata Kamala Harris.
El candidato republicano obtuvo 312 votos del colegio electoral contra los 226 obtenidos por los demócratas, siendo necesarios 270 votos para obtener la presidencia. La campaña estuvo llena de acontecimientos y particularidades que la vuelven una de las más interesantes de la historia estadounidense. Aun así el análisis sobre el ascenso al poder del multimillonario no debe pasar desapercibido, es un claro reflejo de las deficiencias de la administración Biden, presidente que llegó al poder por parte del Partido Demócrata en el 2020.
Un expresidente condenado en un juicio penal
Después de finalizar su primera administración, el entonces expresidente Trump, se enfrentó a varios procesos penales por distintos escándalos relacionados con interferencias electorales y el pago de sobornos.
Varios de los procesos siguen pendientes, pero en uno fue hallado culpable de 34 delitos relacionados a la falsificación de registros contables que le ayudaron a encubrir un soborno realizado hacia una actriz del cine para adultos, Stormy Daniels, soborno otorgado con la finalidad de ocultar información sobre un encuentro sexual entre ambos antes del inicio de la campaña electoral de 2016.
La sentencia se ha retrasado dos veces. La segunda ocasión postergada fue solicitada por el equipo legal de Trump, justificando que dicha sentencia podría entorpecer el proceso electoral de este año.
Intentos de asesinato
El 13 de julio del 2024, durante un mitin en el poblado de Butter, Pennsylvania, Trump sufrió un atentado cuando un tirador identificado como Thomas Matthew Crooks disparó, ocasionándole una herida en la oreja derecha.
El servicio secreto abatió al agresor luego de un intercambio de disparos.
Posterior, el 15 de septiembre durante su estadía en su campo de golf en Florida, Trump fue blanco de otro intento de asesinato perpetrado por Ryan Wesley Routh, un hombre de 58 años con antecedentes penales.
Lee también: El regreso de Trump a Twitter/X
Declive de la campaña demócrata
El presidente estadounidense Joe Biden se presentaba como la opción para encabezar el bando demócrata de cara a las elecciones celebradas en noviembre del 2024. Sin embargo, un cambio repentino posicionó a la entonces vicepresidenta Kamala Harris como la contendiente.
Biden decidió declinar en la carrera por la Casa Blanca justificando que esto se debe a la necesidad de concentrarse en los meses que le restan al frente de la mayor potencia mundial.
Harris se unió a la contienda con serios problemas para convencer a los electores de los “estados bisagra” con mayoría de población rural, blanca e inconforme con la administración Biden en términos de fortalecimiento económico y la mitigación de las crisis migratorias que los países al sur de sus fronteras han ocasionado debido a sus diferentes situaciones coyunturales.
Discurso nacionalista republicano
La victoria de Donald Trump no solamente se debe a las peculiaridades que surgieron durante el proceso electoral o a lo mediático que es.
El regreso del movimiento MAGA (Make America Great Again) se vio marcado por discursos incisivos y directos a cuestionar a la actual administración, Trump resaltó su compromiso innegociable con la priorización de los intereses nacionales sobre los diplomáticos.
En una era post pandemia los ciudadanos estadounidenses no ven con buenos ojos que el fortalecimiento económico no obtuviera avances significativos en los últimos cuatro años, dejándose llevar por las soluciones propuestas por el entonces candidato republicano, mencionando en varios mítines la posibilidad de imponer aranceles a China para posicionarse ante la potencia asiática.
La reducción de impuestos, viviendas asequibles y un enfoque en el crecimiento de la clase media son parte del eje de trabajo económico de la próxima administración Trump.
Aura de un auténtico populista
En el proceso electoral de este año Trump se hizo acompañar por el también multimillonario Elon Musk, dueño de Tesla y Starlink.
Musk mostró su respaldo en todo momento al bando republicano centrándose en la reestructuración de la burocracia, por lo que fue nombrado recientemente como uno de los líderes de lo que será el nuevo Departamento de Eficiencia Gubernamental, dedicado a la eliminación de burocracias y procesos innecesarios que traen consigo grandes gastos estatales.
Como era de esperarse en estas elecciones el tema de la inmigración ilegal fue utilizado como punta de lanza para buscar la simpatía entre los votantes.
No obstante, varias de las propuestas de Trump pueden no tener claridad al menos si se analizan de la perspectiva de la praxis. El sistema migratorio se encuentra actualmente funcionando a sus límites, de concretar sus propuestas contra la inmigración ilegal, la administración republicana deberá aumentar considerablemente el gasto gubernamental, algo que contradice su línea de discurso sobre recortes presupuestarios y eliminación de procesos burocráticos.
Una recomendación para ti: Lecciones del atentado a Donald Trump: opinión pública en política
Preocupación de la comunidad internacional
La segunda administración de Trump encontrará un panorama internacional mucho más agitado con respecto al primero.
El conflicto entre Ucrania y Rusia, las tensiones en Medio Oriente entre Israel e Irán, así como el persistente reclamo de China sobre la isla de Taiwán serán los retos en los cuales deberán trabajar para preservar un equilibrio y evitar arrastrar a los estadounidenses a una guerra directa.
Trump replicó en varias ocasiones su intención de recortar la asistencia militar a Ucrania si este país se niega a negociar un alto al fuego con Rusia. Estados Unidos aporta el mayor porcentaje de asistencia militar a los ucranianos muy por delante de otras potencias occidentales como lo son Reino Unido, Francia o Alemania.
El ahora presidente electo de Estados Unidos considera que los estadounidenses deben velar solamente por sí mismos y evitar interferir en otros conflictos. Esto preocupa principalmente a otros miembros de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) ante la posibilidad que la nueva administración retome las intenciones de Trump de salir de la misma organización que la unión americana fundó en la Guerra Fría.
¿Debería Guatemala preocuparse por la victoria de Trump?
En primera instancia considero que no. Sectores afines a la derecha corrupta celebran el ascenso del controversial candidato republicano.
Esto último podría representar únicamente una falsa esperanza sobre cómo Estados Unidos podría modificar su política de cooperación con Guatemala.
Tanto demócratas como republicanos rechazan la idea de un rompimiento del orden constitucional por una derecha que aún no acepta la derrota del 2023, incluso luego de asumir el nuevo gobierno.
Seguiremos dependiendo en gran medida de Estados Unidos por lo que no sería sorpresa que las autoridades se vayan acoplando a las nuevas políticas del nuevo inquilino de la Casa Blanca.
Related Tags
Osmar Gamboa
Estudiante de Ciencia Política en la Universidad de San Carlos, apasionado por las culturas e historias.










