“El Olvido que está siendo”: Tendencias y desafíos de la educación superior nacional

Los desafíos y tendencias de la educación superior demuestran la poca capacidad de las instituciones educativas actuales de sumarse con eficiencia y eficacia a los retos de la actualidad.

Actualmente, la Educación Superior está siendo analizada como el nuevo factor mercantil de la sociedad moderna. El dinero y la calidad educativa han formado la génesis en una dinámica que, con el tiempo, privatiza y discrimina a las personas de este tipo de educación. No es nuevo pensar en la relación que existe entre derechos humanos y la educación, esto se debe a que desde su origen, los humanos merecen el ingreso pleno y gratuito a este tipo de formación.

Con relación a lo anterior, la UNESCO, establece que:

“Los Estados tienen la obligación inmediata de garantizar el derecho a la no discriminación y a la igualdad en el acceso y disfrute del derecho a la educación superior”.

La educación ya no es solo una cuestión de “derecho”, es más bien una cuestión política, social y cultural dentro de cada país del mundo. 

“Las desigualdades en el acceso a la educación superior están muy relacionadas con el estatus socioeconómico. Los estudiantes de entornos ricos tienen más posibilidades de acceder a los centros de enseñanza superior que las clases económicas pobres”.

En países latinoamericanos, especialmente en Guatemala, la educación superior está limitada a una sola casa de estudios pública (Universidad de San Carlos de Guatemala -USAC-) y el resto es una consolidación de instituciones privadas que montan su condición económica y social para el ingreso y la manutención frente a una dudosa “calidad educativa con excelencia” (dejando atrás la generalización). Todo esto, surgió frente a la disminución presupuestaria y la falta de interés de los gobernantes, las decisiones que se toman son políticas y el aliviar el tenso contexto de educación en la realidad de la nación se ha vuelto tedioso e ineficiente.

“La enseñanza superior se considera cada vez más como una inversión que genera rendimientos privados y públicos, pero no necesariamente como una prioridad social”.

En Guatemala, la educación superior es vista como un privilegio y los que acceden a ella son cada vez más las clases medias (basándose en una escala de altas y bajas). A pesar de los programas de becas y créditos que ofrecen algunas casas de estudios, es necesario argumentar que la manutención y los materiales requeridos (dependiendo de la carrera escogida), llega a convertirse en un “gasto” o “deuda” mayor que las familias tienen que contemplar. 

La pandemia del COVID-19 fue un giro radical en términos de la Educación Superior para el país. De una manera abrupta, las instituciones de educación superior tuvieron que adaptarse con poca capacitación a la modalidad virtual; cuestión que habilitó las tendencias tecnológicas de varios alumnos pero que a su vez, limitó a otros debido a su contexto social y económico.

Marr, comenta que, la educación virtual brinda dos elementos importantes: el primero, “en las escuelas o universidades, el aprendizaje a distancia y en línea significa que los educadores pueden llegar a los estudiantes sin importar lo aisladas que estén sus comunidades”; y segundo, “nos brinda la oportunidad de seguir formándonos aunque nuestra ajetreada vida adulta nos dificulte asistir regularmente a clases presenciales”. 

A pesar de estos elementos, aún se consideran problemas con la educación virtual del país. Los alumnos prefieren esa modalidad, pero el aprendizaje ha sido limitado, mal planteado y a su vez basado solo en la bancarización de los conocimientos sin el desarrollo de las competencias necesarias que necesita el estudiante para desarrollarse en un mundo personal y profesional que es resiliente.

Resulta lamentable percibir que la situación educacional superior en Guatemala está dividida en un 1% que ingresa y en un porcentaje menor que ha logrado terminar y obtener un título académico. Agregando a otro corto porcentaje de alumnos que ingresan a los estudios de postgrado, siendo estos más por un interés mercantil que por una aporte a la sociedad del conocimiento y el servicio a la comunidad según un estudio realizado en el Foro Interuniversitario de Estudios de Posgrado del 2021. 

Otra cuestión que es alarmante para el tema es que varias universidades cierran facultades y sus carreras debido a la poca demanda de alumnos que existe en ellas. Actualmente, el auge de las carreras están motivadas por la generación rápida y abundante de dinero, muchas áreas como las de las ciencias humanas, las ciencias sociales e incluso las artes son tomadas como “insignificantes para vivir” y ahondan en la profunda crisis que tiene el país en donde sus campos son cerrados y selectivos, además de mal remunerados.

Con todos estos elementos, tampoco se puede alardear que en las carreras con mayor demanda y tecnicismo se tiene una igualdad de oportunidades adecuada y una profesionalización acorde a las competencias laborales y humanas que se buscan en este siglo.

Como una propuesta, se presentan 5 desarrollos que pueden ser guía para una reforma adecuada de la educación superior en este siglo y sus actuales retos:

  1. Crear una universidad con una educación adecuada al contexto actual y al contexto social. No es posible tener una educación de calidad si la misma vive centralizada en la urbe o en la clase social alta o dominante. La universidad con su educación debe tener esa apertura a crear una metodología didáctica que se acople a las necesidades de los alumnos de las periferias, que sean acordes a sus realidades y que les permitan proponer, crear e innovar a través de su profesión soluciones a los problemas sociales de su comunidad.

     

  2. Reformar la libertad de cátedra y la transmisión de los conocimientos académicos. El uso de la tecnología solo es una herramienta para la educación, pero comprender su función para la misma es un reto para acoplar la metodología a una generación electrónica. Los profesores deben ser elegidos por medios de concursos y especializados o al menos ingresar a un programa que les permita comprender el mundo de la docencia superior y con ellos mejorar constantemente la formación para un proceso de enseñanza-aprendizaje basado en el desarrollo de competencias.

     

  3. Motivar al alumno, enseñarle un contenido que sea práctico, aplicativo e innovador. Que no sea solo una cuestión ideológica y/o técnica, sino que le permita descubrir sus habilidades y destrezas; además de permitirle la aplicación de los mismos para su bienestar y el de su comunidad.

  4. Fomentar la ética y la discusión frente a la problemática nacional actual. Usar las comparaciones es una gran idea para el sentido académico, pero aplicar ideas y ejemplos internacionales y contextualizar a lo nacional, es la mejor opción para una comprensión adecuada y eficiente del contenido académico dado. No existe educación superior de calidad, si la misma se basa únicamente en la producción automática de personas para el mercado laboral y sin una conciencia crítica y humana.

     

  5. Evitar el monopolio o la creación de una actividad vitalicia en los profesores. Se debe buscar la creación de instrumentos de evaluación adecuados que establezcan la permanencia de un profesor en la facultad, departamento o dirección, incluyendo las cátedras. Los mismos deben ser elegidos por medio de un concurso donde sean partícipes autoridades académicas superiores, de facultad y los estudiantes, con la mayor justicia e imparcialidad posible. Basándose en un sistema que permita observar la capacidad de planificación, dirección, didáctica, impartición y evaluación. Además, velar por el desarrollo de competencias para los estudiantes por medio del contenido a impartir.

Como otro punto de partida, el mundo busca que el desarrollo de una persona tenga competencias adecuadas y firmes, las cuales sean altamente cualificadas dentro de un sistema formal o de la formación empírica misma. Debido a lo anterior, es posible que ocurran dos tendencias que incluyen, ya no solo el uso de la universidad como factor educativo y observar que las habilidades interpersonales son más importantes que un desarrollo lineal de habilidades matemáticas, tecnológicas y científicas (STEM-en sus siglas en inglés). 

Siguiendo lo antes mencionado, B. Marr explica que:

En 2023, los institutos aumentarán los recursos dedicados a preparar a los estudiantes para futuras trayectorias que conduzcan a lugares distintos de los cursos universitarios tradicionales. Es probable que los cursos de formación profesional y técnica que enseñan una amplia gama de conjuntos de habilidades se vuelvan más populares a medida que las escuelas trabajen con los empleadores para desarrollar nuevas soluciones a los problemas causados por la brecha de habilidades.

Agregando también:

Entre las competencias interpersonales figuran la comunicación, el trabajo en equipo, el pensamiento creativo, la resolución de problemas interpersonales, la gestión de las relaciones y la resolución de conflictos. En otras palabras, son capacidades humanas que difícilmente podrán ser reproducidas por las máquinas.

No se trata de un imposible para la educación superior del país, pero sí es esencial que entre más propuestas se hagan, exista una actividad práctica para su funcionamiento y adecuado consenso al momento de ingresar a las instituciones de educación superior pública y privada. A pesar del problema de la privatización masiva, es más sencillo trabajar con los que ya están, que forjar la creación de algo nuevo y público. El objetivo principal debe ser la creación de ciudadanos críticos, útiles, conscientes, con ética y valores, asismismo, un enfoque humano para el servicio de la sociedad y sus necesidades; como lo está argumentado en el Artículo 85. Universidad Privadas., de la Constitución Política de la República (1985):

”...con el fin de contribuir a la formación profesional, a la investigación científica nacional, a la difusión de la cultura y al estudio y solución de los problemas nacionales”

Referencias:

Foro Interuniversitario de Estudios de Postgrado. (8 de julio de 2021). VI Encuentro del Foro Interuniversitario de Estudios de Postgrado. http://fiep.edu.gt/?p=913

FUNDA CÍVICA. (2014). Constitución Política de la República de Guatemala -1985-. Guatemala. 

Marr, B. (18 de febrero de 2023). Estas son las cinco principales tendencias en educación de 2023. https://forbes.es/tecnologia/235563/las-cinco-principales-tendencias-en-educacion-de-2023/

Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura –UNESCO-. (3 de agosto de 2022). Un nuevo informe de la UNESCO analiza las tendencias y los desafíos actuales del derecho a la educación superior. https://www.unesco.org/es/articles/un-nuevo-informe-de-la-unesco-analiza-las-tendencias-y-los-desafios-actuales-del-derecho-la

Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura –UNESCO-. (2022). Educación Superior. https://www.right-to-education.org/es/issue-page/educaci-n-superior

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