Gypsy Rose: Una infancia peligrosa a causa del síndrome de Munchausen por poder

El Síndrome Munchausen o Facticio, es una enfermedad mental y una forma de abuso infantil. El cuidador del niño (a menudo la madre) hace que el niño parezca enfermo, presentando síntomas falsos o provocando síntomas reales.

Durante los últimos días, el caso de Gypsy Rose, la niña que fue obligada por su madre, Deedee Blanchard, a mentir frente a todos los que la rodeaban, ha sido tendencia. Por años, Gypsy fue llevada a distintos médicos para que la trataran sin padecer ninguna enfermedad. Su madre le hacía creer que padecía de enfermedades graves tales como leucemia, dismorfia muscular, entre otros. En 2015, Gypsy Rose convenció a su novio de matar a su madre y cumplió una condena de 10 años en prisión. 

Pero, ¿en qué consiste el síndrome del que padecía Deedee Blanchard?

La madre de Gypsy padecía del Síndrome de Munchausen por poder (anteriormente conocido como síndrome de proxy Munchausen) el cual consiste en mentir acerca del estado físico y/o emocional de otra persona, (síntomas físicos o psicológicos de una enfermedad, lesiones o enfermedades) con la intención de engañarla y crear dependencia física y emocional hacia la persona con el trastorno.

Las maneras en las que estas personas inventan las enfermedades de sus víctimas son:

  • Exagerar los síntomas existentes: incluso si existe una condición física o mental real, pueden exagerar los síntomas, haciéndolos parecer más enfermos o peor de lo que realmente están.
  • Inventar historias: pueden proporcionar una historia clínica falsa a sus seres queridos, a los profesionales de salud o a los grupos de apoyo; por ejemplo, pueden afirmar que tienen cáncer o SIDA. Los registros médicos también pueden falsificarse para mostrar una enfermedad.
  • Simular síntomas: pueden crear síntomas, como dolor abdominal, episodios epilépticos o pérdida de conocimiento, daño o lesión. Por ejemplo, una persona puede hacerse daño inyectándose bacterias, leche, gasolina o excrementos.
  • Toma de medicamentos: por ejemplo, anticoagulantes o medicamentos para la diabetes, para simular la enfermedad.
  • Interferir con la cicatrización de una herida: por ejemplo, provocar que la herida se vuelva a abrir o se infecte.
  • Adulteración: por ejemplo, termómetros de calefacción para falsificar los resultados o puede interferir con las pruebas de laboratorio (al contaminar una muestra de orina con sangre u otras sustancias).

Estas personas no son conscientes de sus acciones, ya que el trastorno se apodera de ellos. Cuando se evidencia el daño que causan, es muy probable que lo nieguen queriendo crear una realidad falsa.

Foto extraída de Psicología y Mente

¿Cómo intervenir en un caso de violencia por Síndrome Facticio?

Debe basarse en controles periódicos de acuerdo a la gravedad que se estime, con evaluaciones frecuentes para valorar el correcto cumplimiento a nivel médico (hospitalario y psiquiátrico) en el cuidador que padece del síndrome y la víctima. 

Deberá hacerse seguimiento hasta demostrar una normalidad en la relación del cuidador con el hijo o víctima. 

La salud física y mental de nuestros seres cercanos es una prioridad. Si conoces a alguien con síntomas parecidos a los anteriormente mencionados, repórtalo con tu médico más cercano para iniciar un proceso de intervención y así cuidar de ambas vidas.

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