Científicos han hecho un descubrimiento extraordinario al encontrar un océano en un lugar insospechado: Mimas, una luna de Saturno. Este hallazgo la incluye en una lista creciente de lunas heladas que albergan océanos subterráneos. Las posibles interacciones entre el agua de su océano y la roca de su núcleo podrían generar la energía química necesaria para sustentar la vida. Este hecho amplía las perspectivas de encontrar vida extraterrestre, tanto en nuestro sistema solar como más allá
La posibilidad de un océano escondido
El descubrimiento, publicado a inicios de febrero en la revista Nature por Lainey y sus colegas, resolvió en gran medida la antigua pregunta de si Mimas tenía un océano. Muchos investigadores no lo esperaban ya que la geología de Mimas no mostraba signos de un posible océano enterrado.
En 2014, un equipo que incluía a Lainey y estaba liderado por Radwan Tajeddine, un astrónomo entonces afiliado al Observatorio de París, analizó imágenes capturadas por la nave espacial Cassini de la NASA, que había estado explorando Saturno y sus lunas entre 2004 y 2017. Tras examinar el comportamiento de los enormes cráteres de un kilómetro de ancho en Mimas mientras oscilaba en su órbita alrededor de Saturno, los investigadores llegaron a la conclusión de que la luna poseía un océano enterrado o un núcleo con forma de pelota de rugby. A medida que más científicos estudiaban las posibles formas en que un océano podría haberse formado y evolucionado en Mimas, se volvía cada vez más difícil explicar la geología de la luna sin recurrir a la presencia de un océano

En el reciente estudio de 2024, Lainey y su equipo parecieron haber dado en el blanco. Fueron un paso más allá de su investigación anterior en 2014, al no limitarse solo al análisis de la oscilación orbital, sino también al examen del cambio en la rotación de Mimas alrededor de Saturno a lo largo del tiempo. Al combinar observaciones de la misión Cassini con modelos computacionales del interior de Mimas y su órbita, el equipo concluyó que debía existir un océano situado entre 20 y 30 kilómetros debajo de la superficie de la luna.
Hacía conclusiones más sólidas
Este trabajo representa la mejor evidencia hasta la fecha de la existencia de un océano en Mimas, un descubrimiento que sugiere un océano joven, formado en los últimos 25 millones de años. Además, más allá de Saturno, este hallazgo abre la posibilidad de que varias lunas de Urano también estén ocultando sus propios océanos, desafiando la apariencia estática y congelada de sus superficies. Este nuevo conocimiento plantea emocionantes perspectivas para la exploración futura del Sistema Solar y la búsqueda de vida más allá de la Tierra.
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David Molina
Médico y Cirujano egresado de la Universidad de San Carlos de Guatemala, con especialización en Administración Hospitalaria y Maestría en Epidemiología de campo. Experiencia en salud pública, sistemas de información en salud, vigilancia epidemiológica y fortalecimiento institucional. Fundador y miembro de la Junta Directiva de Telégrafo.






