Hamnet y una excusa para escribirte

Este artículo es una mezcla entre reseña y confesión. Reseña de la película Hamnet, de Chloé Zhao, protagonizada por Paul Mescal y la reciente ganadora al Oscar Jessie Buckley. Es una reflexión sobre el crear desde el dolor y cómo el arte puede conmover profundamente y ayudar a procesar el duelo y otros sentimientos.

Personajes: 
El autor: hombre, mediana edad, con ínfulas de escritor. 
Lectores: cualquier persona que visite esta entrada.

–¿Cuándo fue la última vez que una película te hizo llorar? 

Cuando comenzaron los créditos, no podía ponerme en pie, necesitaba quedarme más tiempo para procesar el torrente de emociones. No fui el único. Varias personas se quedaron un rato, con las luces de las salas encendidas, sollozando.

Crédito: Hamnet, dir. Chloé Zhao. Tomada de outnow.ch

–¿Alguna vez has llorado en el cine?

Confieso que para mí no es raro llorar en el cine, pero siempre son algunas lágrimas y varios suspiros. Esta vez lloré, lloré durante varios minutos. Hasta que finalmente me paré, fui al baño a lavarme la cara y regresé a casa con un nudo en la garganta.

–¿Te gusta hablar de películas?

Siempre me gusta hablar de películas, podría platicarte, por ejemplo, de Hamnet: sobre la historia, sobre su directora, Chloé Zhao, quien suele manejar de manera hermosa la sutileza y los silencios, y claro, del mismo William Shakespeare, autor de la tragedia Hamlet y protagonista de la tragedia de Hamnet. 

II acto: un tal William, una tal Agnes

Un tal Wiliam, conoce a una tal Agnes, de quien se enamora profundamente y toman la decisión de casarse. Es la Inglaterra del Renacimiento; hay complicaciones, claro que las hay, sociales y económicas, como en todo matrimonio. Pero ellos salen adelante, poco a poco van formando una familia. Hasta que la tragedia toca su puerta. 

Crédito: Hamnet, dir. Chloé Zhao. Tomada de outnow.ch

Resulta que William quiere escribir y me identifiqué mucho con su frustración, el sentir de que lo que está escribiendo no está a la altura de sus propias expectativas. Pero también tiene que trabajar, su situación económica no es la mejor y debe viajar, alejarse de su familia para darles una buena vida, la ironía de siempre. 

La historia de Agnes y William avanza, le hacen frente a las dificultades; tienen tres hijos: Susanna, la mayor, y los mellizos Hamnet y Judith. Todo parece marchar bien hasta que sufren una pérdida familiar. A partir de allí, todo se complica para la familia, les cuesta encontrar consuelo, la culpa abunda en todas partes. 

Y acá puedes ver cómo los esposos procesan el duelo a su manera. Tanto Agnes como William deben sobreponerse al dolor, solo que William lo hace de una manera poco convencional: escribe. 

III acto: escribir de lo que duele

Mucho se ha hablado sobre la inspiración y si escribir de las vivencias o sentimientos es o no “recomendado” para un escritor. Eso no lo sé y tampoco pretendo ser alguien con la autoridad para dar una respuesta.

Lo que sí sé, y lo sé por la propia experiencia, es que cada cosa, cada emoción, lugar, pensamiento. Todo. Todo es materia prima para el que crea. Incluso el dolor, particularmente el dolor. Existen muchos que crean desde lo que les duele. Ya hablaban los antiguos maestros sobre la catarsis, tanto para el espectador, como también aplicable al creador. 

Hamnet es una adaptación de la novela homónima de Maggie O’Farrell, que narra la tragedia detrás de la bien podría ser la tragedia más conocida de la historia, Hamlet, de William Shakespeare. 

Como tal no es una obra históricamente rigurosa y no necesita serlo, más bien es una ficción histórica, dado que no existe registro oficial de cómo Shakespeare vivió esa pérdida, pero que en la historia, es a raíz de este dolor, que crea la que posiblemente es su obra más famosa.

Shakespeare crea desde el dolor, busca la manera de tener su catarsis, de sobrellevar el duelo. Algo que en un inicio no es tomado a bien por su esposa, Agnes, quien indignada, al enterarse del título de su nueva obra, viaja hasta Londres para ver a su esposo y reclamarle el por qué de ese nombre. 

Crédito: Hamnet, dir. Chloé Zhao. Tomada de outnow.ch

IV acto: pequeños spoilers

¿Son Hamnet y Hamlet la misma persona? Esa es la cuestión. En lo superficial, da la impresión de que la historia sobre la venganza del príncipe de Dinamarca, nada tiene que ver con el fallecimiento de su hijo, cuya muerte fue repentina y estando William lejos, regresó a casa solo para encontrar el cuerpo sin vida de su niño. Solo le queda la culpa y la impotencia, la impotencia de no haber podido hacer nada y la culpa de que su esposa estuviera sola en ese momento. 

Agnes y su hermano llegan al teatro y se colocan en primera fila y conforme avanza la historia, notan que Hamnet está implícito, sus sueños, su figura, el cómo hubiera sido de llegar a la adultez. Y el propio Shakespeare, en el personaje de fantasma, encontró la manera de  homenajear, de volver a ver y sobre todo, encontró la manera de tener una despedida con su hijo.

Y en una bella escena, magistralmente dirigida por Chloé Zhao y acompañada de On the Nature of Daylight, de Max Richter, todos somos parte del dolor de Agnes y William. Y cuando digo todos, me refiero a algo metaficcional. Todos los actores en la escena del teatro y todos los espectadores en la sala de cine, lloramos y compartimos el duelo. Alzamos la mano y sujetamos la mano de Hamlet, nos despedimos de él y también del hijo de aquel dramaturgo inglés. 

V acto: una excusa para escribirte

Sabía que escribiría sobre esta película, pero no de esta manera ni con esta intención. Y aunque nunca en la vida seré ni la sombra de lo que es Shakespeare, aún suelo escribir de ti. Tu nombre aún yace escondido en algunos poemas, en algunos textos que algún día verán la luz. 

Escribo como escribiéndote, porque guardo la esperanza que algún día me leas, me escuches y acompañes. Y también procuro leves excusas para saber de ti, si estás bien, si estás logrando tus sueños. Cualquier excusa es suficiente, como por ejemplo, ayer fuera tu cumpleaños. 

Escribo y en paralelo te escribo, con la añoranza de expiar las culpas, de encontrar mi catarsis, de encontrarte en la intimidad de la letra y

 

Hamnet
Dirección: Chloé Zhao
País: Estados Unidos / Reino Unido
Elenco: Jessie Buckley, Paul Mescal, Emily Watson, Noah Jupe, Joe Alwyn
Año: 2025

Escrito por: Leopoldo Jacar

Creador de contenido y estudiante de letras. Ha publicado cuentos y poemas en antologías y medios digitales de diversos países como México, Perú, Guatemala y Venezuela, Colombia y España. Durante FILGUA 2025 presentó su libro “Las hermanas del fuego e historias escritas a las 3:33”.

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