Influencers millonarios vs. intelectuales pobres

¿Ser influencer implica ser millonario, o ser intelectual significa ser pobre? El auge de los influencers como figuras de éxito económico contrasta con la desvalorización de la formación académica. La tecnificación y el conocimiento son claves para el progreso, la juventud debe ser consciente que la influencia responsable en redes sociales puede ser una herramienta para el desarrollo.

Según la Real Academia Española (RAE) en su Observatorio de Palabras (versión digital), el término “influencer” se define como: “Un anglicismo usado en referencia a una persona con capacidad para influir sobre otras, principalmente a través de las redes sociales”.

Con el transcurso del tiempo, se han desarrollado nuevas modos de vida, donde la obtención de ingresos económicos a través de medios digitales se ha vuelto una alternativa viable. Esto conlleva un alto grado de responsabilidad e influencia sobre diversas personas, tanto a nivel nacional como internacional.

Los influencers son figuras que proyectan una imagen pública de éxito y lujos, a menudo distorsionada de la realidad.

Las marcas no emplean influencers sino contratan sus servicios, en busca de visibilidad y alcance, priorizando las métricas de audiencia por encima de otros criterios como; la capacidad de análisis, preparación académica, pensamiento crítico o inteligencia.

Créditos: Elaboración propia por medio de IA
Imagen generada con IA

En contraposición, existen los intelectuales que se han dedicado a la formación académica, sacrificando gran parte de su tiempo en la búsqueda del conocimiento técnico y científico.

Sin embargo, la actualidad se caracteriza por desvalorizar la profesionalización, la situación actual obliga a muchos a aceptar salarios miserables, condiciones laborales abusivas o simplemente no poder optar a un empleo digno por no contar con los contactos suficientes, el elevado desempleo es un síntoma de la crisis que atraviesa la formación profesional en una sociedad que premia la ignorancia.

El camino intelectual parece no ser tan rentable, la formación académica no encuentra el mismo reconocimiento en una sociedad que consume contenido banal, efímero y carente de beneficio.

El contenido viral, generalmente videos sin propósito, se olvida en cuestión de días o incluso horas, es crucial reconocer que el desarrollo de nuestra sociedad está estrechamente vinculado con los avances científicos y académicos.

Créditos: Elaboración propia por medio de IA
Imagen generada con IA.

La reciente viralización de las tarifas de ciertos creadores de contenido pone en evidencia la decadencia en la que se encuentra nuestra sociedad.

Al igual que ellos, muchos otros influencers, amparados en su popularidad en redes sociales, pueden exigir pagos exorbitantes, muy superiores a lo que un profesional puede ganar en el mismo tiempo. En consecuencia, tenemos la responsabilidad de consumir y generar contenido valioso, que impulse el cambio y el avance social, nuestro país incluso el mundo prosperaría si los creadores de contenido fueran profesionales y contribuyeran de manera fructuosa.

Te puede interesar: Sociedad en pantalla: Explorando la Influencia de las redes sociales

Ser intelectual no implica pobreza, ni ser influencer garantiza la riqueza, se nos ha vendido una idea equivocada sobre cómo orientar nuestras vidas. No debemos dejarnos influir por las tendencias, que a menudo pueden ser perjudiciales.

Debemos hacerle ver a la niñez, adolescencia y juventud que su futuro será más prometedor si optan por la tecnificación, el conocimiento les permitirá superar esta etapa en la que el mundo parece preferir el consumo de contenido trivial. Debemos reconocer que el desarrollo está en nuestras manos y que podemos alcanzarlo mediante la excelencia académica.

Ser influyente en redes sociales no es intrínsecamente negativo, por el contrario, es positivo influir y dejar una huella en los demás, así como contribuir al bienestar ajeno mediante la creación y difusión de conocimiento. Debemos priorizar el beneficio colectivo para construir una sociedad enfocada en el desarrollo por medio de las nuevas tecnologías.

Créditos: Elaboración propia por medio de IA
Imagen generada con IA
Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *





Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivamente responsabilidad de su autor. Revista Telégrafo firme con su compromiso de promover el pensamiento crítico y libertad de expresión en la sociedad guatemalteca, brinda espacios abiertos, auténticos y sin filtros para que personas de distintos sectores de la sociedad puedan expresarse, sin embargo, la publicación de este artículo no supone que el medio valide su argumentación o la verdad de sus conclusiones.
You May Also Like
Leer más

¿Con cuánto tiempo de anticipación debo de avisar mi renuncia?

A lo largo de nuestras vidas, la mayoría hemos pasado por este escenario. Ya sea por diversas causas, crecimiento profesional, económico, nuevos retos, entre otros. Sin embargo, al estar cerca de poder dar la noticia a nuestros superiores, entran varias cuestionantes. Una de ellas es, ¿cuál es el tiempo de anticipación con el que debo de avisar?, acompáñanos en este artículo en el cual te explicaremos a grandes rasgos como se establece en el marco legal de nuestra República.
Leer más