Sucedió en un país del sur de América, un otorrinolaringólogo que un día prefirió hacer música y poesía, sin saber a dónde lo llevaría. Drexler, Jorge. El científico y poeta, de quien quiero hablar en esta ocasión.
Como mencioné en mi nota sobre Alex Ferreira, la música es algo fundamental en mi vida y en el repertorio de artistas que figuran entre los más escuchados, está Jorge Drexler, de quien había escuchado hacía años, por la vez que ganó el premio Oscar a mejor canción original, pero no le dejaron interpretar el tema en la ceremonia (más adelante ahondo en esta anécdota).
Pero no fue sino hasta mi etapa de publicista que varios amigos, de manera independiente, me recomendaron escucharlo y no tuve más opción que hacerlo. Una gran decisión, Drexler tiene muchos motivos que lo hacen un artista propiamente dicho, alguien a quien recomiendo siempre que puedo y acá van algunas de las razones.
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Drexler: el poeta
Las canciones de Jorge Drexler abordan una pluralidad de temas y hace uso de distintas figuras literarias, pero algo que lo ha hecho distinguirse, es su uso del verso medido, específicamente con el uso de las décimas.
La décima es un tipo de estrofa, conformado por diez versos octosílabos, o también llamados de arte menor, estos versos, como el nombre lo indica, están compuestos por ocho sílabas y al medirlos, se toma en cuenta la regla de acentuación: si la última palabra del verso es aguda, se suma una sílaba; si la última palabra del verso es esdrújula, se resta una y si la última palabra es grave, no se modifica (“can-ción” se suma una sílaba, “há-ga-se se” resta una y “pa-sa” no sufre cambios).
De la misma manera se toma en cuenta otros elementos de la métrica como la sinalefa o el hiato para modificar la cantidad de sílabas en el verso. El tipo de rima que se emplea en las décimas es consonante y tradicionalmente sigue esta estructura:
Verso 1 (A)
Verso 2 (B)
Verso 3 (B)
Verso 4 (A)
Verso 5 (A)
Verso 6 (C)
Verso 7 (C)
Verso 8 (D)
Verso 9 (D)
Verso 10 (C)
Cabe destacar que las décimas surgen en España, en el siglo XVI, en el llamado Siglo de oro español y que posteriormente fueron adoptadas en el nuevo mundo.
Volviendo a Drexler, él cuenta que en una ocasión Joaquín Sabina lo retó a escribir una canción en décima, y aceptó aún sin saber qué era una décima. De ese reto, surge La milonga del moro judío, una canción escrita siguiendo la mencionada estructura, acá una de sus estrofas:
No hay muerto que no me duela (A)
No hay un bando ganador (B)
No hay nada más que dolor (B)
Y otra vida que se vuela (A)
La guerra es muy mala escuela (A)
No importa el disfraz que viste (C)
Perdonen que no me aliste (C)
Bajo ninguna bandera (D)
Vale más cualquier quimera (D)
Que un trozo de tela triste (C)
Drexler: el creativo
Puede que parezca que me salí un poco del tema, pero consideraba necesario hacer esta explicación teórica para recalcar un punto importante y que es algo que escucho frecuentemente en mi carrera de publicista: las mejores ideas son las que parecen más simples*.
Jorge Drexler tiene un repertorio de canciones con mucho material para analizar y logra que el producto final se sienta simple, limpio, orgánico. Incluso tiene álbumes que giran en torno a un concepto, tanto en sus temas, como en el arte mismo de las portadas, logrando una experiencia holística en cada álbum, generando sensaciones auditivas, pero también visuales (acá también podría hablar de sus videos musicales, pero extendería demasiado el artículo).
Respecto a sus álbumes, quiero hablar brevemente de dos: Tinta y tiempo, mi álbum favorito, cuyo concepto se basa en la dicotomía entre lo que es tangible, lo físico e incluso, lo artesanal, esta es la tinta, que también se refleja en la portada con la letra caligráfica simbolizando la escritura a mano, con lo intangible, lo que se mantiene (precisamente) en el tiempo, representado aquí como el blanco, el lienzo infinito donde somos apenas unos trazos efímeros.

El segundo álbum, es Taracá, se trata de su álbum más reciente a la fecha y por cuya gira vino a Guatemala. Taracá es una reinvención, representa el volver a las raíces, de ahí que la portada juegue con elementos que recuerdan una pintura: el fondo que funciona como un lienzo y la tipografía, que recuerda a pinceladas y que inclusive mantienen estas texturas características del óleo,
Algo muy lindo del nombre es que se trata de un juego de palabras, lo que Jorge Drexler quiere transmitir es la importancia de “estar acá”, es-taracá. Es-taracá, una forma muy original de decir “vivir el presente”; esto a su vez lo combina con la onomatopeya del tambor chico, el “taracá, taracá, taracá”, como en la canción que simbólicamente le da nombre al álbum, El tambor chico:
Allá va el chico dando guerra (taracá, taracá, taracá)
Media corchea después de la tierra (taracá, taracá, taracá)
Con su cadencia tocadora (taracá, taracá, taracá)
Que te hace estar acá y ahora (taracá, taracá, taracá)
Estar acá y estar ahora

Drexler: el científico
Como mencioné previamente, el cantante en un inicio estudió medicina, especializándose como otorrinolaringólogo. Si bien él prefirió enfocarse en la música que en su profesión, esa parte científica y académica está presente en sus canciones.
Drexler ha sabido mezclar en sus canciones temas o términos científicos para crear imágenes originales en varias de sus canciones; además, en su círculo hay personas apegadas a la ciencia, como su hermana, Paula Drexler, odontopediatra y docente y su prima, Alejandra Melfo, quien es astrofísica y que colaboró con Drexler para la canción Plan maestro, con la que abre el álbum Tinta y tiempo (guiño) y que canta con Rubén Blades y que comienza con estos versos:
Corría la Era del Mesoproterozoico
Cuando aquella célula visionaria
En un acto inaudito, tirando a heroico
Tuvo una idea revolucionaria
Los temas o conceptos que Drexler utiliza no se limitan solo a los biológicos, también tiene canciones que hablan de temas relacionados con la tecnología, como en Telefonía, una bella composición donde nos explica cómo funcionan las llamadas telefónicas y desde donde parten:
Bendita cada onda, cada cable
Bendita radiación de las antenas
Mientras sea tu voz la que me hable
Como me hablaste hace un minuto apenas
También está Universos paralelos, donde habla de dualidades, tanto a nivel deseo, estableciendo una alegoría con las realidades paralelas o multiversos, donde teóricamente podríamos ver versiones opuestas a nosotros, o al menos diferentes. Incluso la coreografía del video tiene una coreografía que pareciera no estar sincronizada, pero en realidad, es la representación de estos universos:
Pudiera hablar mucho más sobre Drexler, abordar otras canciones que quedaron en el tintero, como Cómo se ama, Los transeúntes; sus incursiones a otros géneros o estilos, como en Tocarte, con C Tangana y Ante la duda, baila, pero quiero cerrar simplemente recomendando a Jorge Drexler y agradeciendo a los amigos que en su momento me recomendaron sus canciones.
(Escribo a días de escuchar a Jorge Drexler en vivo y cuando vuelva a ver este texto, lo veré con los ojos de quien ya lo escuchó por primera vez).

*El artículo se llama “poeta y científico” y no “poeta, científico y creativo”, porque la creatividad ya se encuentra implícita en ambas facetas.
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Leopoldo Jacar
Creador de contenido y estudiante de letras. Ha publicado cuentos y poemas en antologías y medios digitales de diversos países como México, Perú, Guatemala y Venezuela, Colombia y España. Durante FILGUA 2025 presentó su libro "Las hermanas del fuego e historias escritas a las 3:33".










