El tabú de la muerte en el contexto guatemalteco y el papel del psicólogo

Se plantean las diferentes creencias e ideas cargadas de un contexto cultural, religioso y místico que rodea al tema de la muerte, haciendo de esta un proceso difícil de digerir para la familia y deudos en general.

Resumen: Se plantean las diferentes creencias e ideas cargadas de un contexto cultural, religioso y místico que rodea al tema de la muerte, haciendo de esta un proceso difícil de digerir para la familia y deudos en general.

Asumir la muerte, es saber asumir nuestra humanidad.

La muerte ha tenido conceptos variados y significados diferentes los cuales se han visto fusionados en diversas intersubjetividades que han marcado las culturas y pensamientos de cada país respecto al tema. En la región latinoamericana específicamente, desde tiempos memorables, se ha caracterizado por la mezcla del pensamiento mágico-religioso, las leyendas urbanas y los mitos correspondientes. “Vivos y muertos forman parte de una misma comunidad. El inframundo es  una continuidad de la vida: allá cumplen tareas específicas que sirven al mantenimiento del cosmos. Los difuntos pueden permanecer en el paisaje a través de animales determinados, o bien en forma de vientos o atados a sitios concretos. Cuentan con fechas fijas para transitar, regidos por calendarios establecidos que evidencian la íntima atadura de los vivos con los muertos” (Ruiz Humberto, 2004, p.486).

Tal como lo afirma Ruiz (2004) desde épocas pasadas la muerte no ha sido un tema sencillo de tratar, pues se mezcla con la riqueza cultural de las cosmovisiones de  antiguas civilizaciones; evolucionando a un tema silenciado “parece no tener cabida, se ha vuelto un asunto tabú que se margina, y así, más se le teme” (Aurenque, 2020).

Y es que el hecho de prohibir un tema, solo hace que las dudas y los pensamientos sin fundamento, crezcan y se reproduzcan a viva voz, dando como resultado un entorno desinformado o mal informado; el cual se llena de temores y da paso a la creación de un tabú; pues se da una mezcla entre lo verdadero, lo falso y lo imaginario; creando escenarios fantasiosos y temidos.

Situándonos en el contexto sobre el cual se tiene un mayor interés, el guatemalteco, se puede discutir ampliamente a manera de tradición oral y experiencias profesionales, puesto que lamentablemente no existen investigaciones o estudios (a excepción de los conocimientos mayas) que avalen y brinden información verídica y actualizada acerca de la muerte, su concepción y una verdadera profundización en cada uno de sus elementos y en cómo estos pueden incidir en la vida de los guatemaltecos.

El tema tratado ha ido adquiriendo diferentes sentidos, especialmente y debido a la normalización de la violencia en todas sus formas, desde la psicológica hasta la física, la cual a partir de un acto violento, termina con la vida de las personas. “Técnicamente se puede decir que desde el punto de vista de la seguridad y la convivencia cotidiana, ahora la sociedad está en una situación comparativa que no es sustancialmente mejor que durante el conflicto armado” (Colussi, 2014). 

Desde el año 1960, la problemática de la violencia no ha hecho más que incrementar, pues es en este año en donde explota la guerra civil y que a pesar de haberse firmado la paz en 1996, el ambiente hostil y sanguinario se ha quedado corriendo por las venas del pueblo guatemalteco, reproduciéndose de diferentes formas y de manera más estructurada pero igual de dañina.

Y claramente se puede constatar, ya que según datos proporcionados por el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF) durante el 2020 hubo más de 2,279 muertes causadas por arma de fuego y esto sin contar las que se producen por arma blanca, estrangulación y otros siniestros registrados.

Ante este panorama de violencia diaria, surgen las siguientes preguntas: ¿Qué pasa con el duelo de la familia guatemalteca que ha perdido a un ser querido a causa de la violencia o de una causa inesperada?, ¿en qué situación se encuentra la salud mental del guatemalteco que se enfrenta a la peligrosa realidad del país? ¿De qué manera la muerte inesperada, influye en la elaboración del duelo de una persona?

Y así podrían plantearse muchas más. Sin embargo, estas pueden resumir e indicar pautas que se necesitan trabajar y sobre todo abordar e investigar desde el campo de la psicología clínica.

El psicólogo clínico en Guatemala, se enfrenta diariamente a retos y problemáticas que van creciendo conforme el paso del tiempo, pues la violencia, las enfermedades y otras causas están acabando inesperadamente con la vida de los ciudadanos de una manera acelerada, motivando a una elaboración patológica del duelo, en donde las personas se encuentran con un serio deterioro de su calidad de vida y salud mental. Iniciando por las creencias irracionales y tabúes, hasta terminar en el procesamiento de la muerte y la subjetividad que cada persona le asigna.

Otro factor que se suma a la lista de razones anteriores, es la muerte por la pandemia de la COVID-19, ya que por el alto nivel de contagio que el virus posee, los rituales de despedida a un fallecido, tales como velación, ritos religiosos, entierro se vieron prohibidos; y no es solo el hecho de no poder seguir la tradición del último adiós, si no también la falta física y el compartir el dolor con la familia y seres queridos, pues esa compañía se ha visto reducida a videollamadas, mensajes de texto y diferentes vías de comunicación virtual, anulando la cercanía y el calor que solo un abrazo humano es capaz de transmitir.

Es labor del psicólogo clínico el poder aprender estrategias para desmitificar las ideas y creencias erróneas que giran en torno a la muerte, tomando en cuenta el respeto a la cultura pero basándose en información verídica y actualizada que pueda brindar tranquilidad y reflexión en los deudos. 

También es importante que a partir de la psicoeducación que se brinde, se pueda generar y motivar a la investigación en el campo de la tanatología, siendo esta “el apoyo que brinda el profesional para darle sentido al dolor, buscar la plenitud personal y servir de ejemplo, en la batalla de la enfermedad, para el resto de personas” (Suárez 2020).  

Los profesionales deben centrarse en la población con la que se trabaja, tomando en cuenta la cultura del país, los ritos funerarios como las misas o rezo de novenario, experiencias previas y sistemas de creencias; pues de nada sirve tomar la bibliografía internacional, si no se es capaz de conocer desde la raíz, los problemas del entorno próximo. 

Siendo el entorno próximo, un aspecto relevante, se debe crear una estructura nacional que parta desde el ente rector de la Psicología, en donde se investigue y brinde apoyo en temas correspondientes a la tanatología y lo que esta involucra, pues es a través del conocimiento y la palabra que se pueden crear espacios de información y terapia, en donde la muerte empiece a cobrar un significado diferente a “desastre y desolación”; si bien es cierto que la pérdida de un ser querido es capaz de marcar épocas en la vida de las personas, se puede trabajar desde una perspectiva sana en donde se dignifique la vida de los fallecidos y se brinde una re significación del tema para quienes siguen en la tierra.

“La vida y la muerte son interdependientes; existen en forma simultánea y no consecutiva: la muerte late continuamente bajo la membrana de la vida y ejerce una enorme influencia sobre la experiencia y la conducta. 16 (Yalom, 1984).

Bibliografía

  • Colussi M. (30 Julio 2014). Violencia en Guatemala: Un problema que rebasa la salud mental. Revista Análisis de la Realidad Nacional, No. 44.
  • Esquivel S. (Junio 2015). Entre el tabú y la normalidad. Goeth Institut. Uruguay. https://www.goethe.de/ins/uy/es/kul/fok/tab/20791918.html
  • Instituto Nacional de Ciencias Forenses. Necropsias realizadas en las sedes periciales de INACIF, a nivel nacional por causa de muerte según grupo quinquenal de edad y sexo del 01 de enero al 31 de diciembre de 2020.  https://www.inacif.gob.gt/docs/estadisticas/anual/AnualQM2020.pdf
  • Martos J. González et al. (2007). Etnografías de la muerte y las culturas en América Latina. Universidad de Castilla–La Mancha, Ministerio de Asuntos Exteriores.
  • Salas R. Colorado G. Perusquia M. Ituarte M (2004) Bioética y Tanatología: aspectos sociales, éticos y legislación. Primera Edición Editorial Universitaria.
  • Sepúlveda P. (21 noviembre 2020). La muerte es un tema tabú. La Tercera. https://www.latercera.com/que-pasa/noticia/la-muerte-es-un-tema-tabu/TDKH6VTEPNBO5BY45RJ5PPUCKU/
  • Yalom, I. (1984). Psicoterapia existencial. Barcelona. Editorial Herder.
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