La soledad

Recorro el gris infinito de los rectángulos contables que se limitan a existir La estadía quizá es el eco de un sueño injustificable un ser que se desborda en un profundo silencio. Escribo descubriendo en mi silencio a la soledad

POEMA

Recorro el gris infinito de los rectángulos contables que se limitan a existir

La estadía quizá es el eco de un sueño injustificable 

un ser que se desborda en un profundo silencio. 

Escribo descubriendo en mi silencio a la soledad

Desnudándose bajo las lágrimas, 

Avergonzada se esconde entre flores liguladas 

Esperando que reconozca el olor a miel que solo algunos saben encontrar. 

En el sitio aquel en el que nace el arte de los tristes 

También muere quien no soporta su presencia

Porque lo inhabitable para algunos 

Es el hogar de quien a sorbos se bebió mil versos mal escritos. 

La lluvia se derrama sobre un cuerpo (ya) inundado

Me reconozco 

En la búsqueda de liberar a los fantasmas

Y en el intento de huir de las sombras. 

Y prefiero sentarme a contar las semillas que habitan entre los girasoles

Para reconocer el limite de la felicidad y la tristeza. 

Porque la soledad es el hogar de quien a sorbos se bebió mil versos mal escritos. 

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