Menos bodas: ¿Más felicidad? (Parte II)

La disminución de los matrimonios en Guatemala no puede entenderse únicamente a través de cifras. Detrás de esta tendencia existen cambios profundos en la forma en que concebimos el amor, el compromiso y las relaciones de pareja en la sociedad contemporánea.

“Las muchas aguas no podrán
apagar el amor,
Ni lo ahogarán los ríos”.

(Cantares 8:7)

Cuando hablamos del amor de pareja, suele venir a nuestra mente esa chispa inicial que, al intensificarse, da lugar a un enamoramiento sublime capaz de alterar nuestro equilibrio hormonal y hacernos sentir intensamente vivos. Sin embargo, se trata de una emoción pasajera, destinada a transformarse con el paso del tiempo.

El amor real posterior al enamoramiento requiere un esfuerzo emocional y un compromiso moral que va más allá de los niveles elevados de dopamina y las expectativas sociales. 

En una entrega anterior, mencioné estadísticas reales sobre la disminución de la tasa de matrimonios en Guatemala. Incluso días después, medios locales publicaron notas al respecto, ya que se trata de números que reflejan una situación verídica y comprobable, nos agrade la idea o no.

Si los datos no son suficientes, basta observar a nuestro alrededor la cantidad de personas mayores de 30 años que no se han casado, las que no desean hacerlo y las que han experimentado el duelo que conlleva un divorcio incluso antes de esa edad. Y si hablamos de matrimonios consumados, no todos defenderán a capa y espada el “felices para siempre”.

No es una tendencia de redes sociales. No es un ataque personal en contra de los matrimonios existentes o potenciales. Son estadísticas que evidencian la manera en la que los vínculos se han transformado en las últimas décadas, así como los desafíos emocionales que afectan nuestras relaciones interpersonales.

Crédito: Magnific

La transformación de los vínculos amorosos

La cita bíblica del Antiguo Testamento con la que inicié este texto, es quizá la frase más conocida respecto al amor dentro de la perspectiva cristiana occidental. Un amor que no muere, un vínculo lleno de entrega y devoción que permanece a pesar de cualquier vicisitud. Y la Biblia lo refuerza en otros versículos: 

“El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece;  no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor;  no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta”. (1 Corintios 13:4) 

Por otro lado, la mitología griega también ofrece una perspectiva sobre el amor en la que la entrega, la confianza, la renuncia y la perseverancia ocupan un lugar importante.  Esto se refleja especialmente en el mito de Eros y Psique, narrado por Apuleyo, donde el dios Eros termina enamorándose de Psique, una joven que deberá afrontar numerosas pruebas para reunirse con él. (No haré spoilers de la historia, ya que vale la pena leerla completa).

Eros es un concepto proveniente del griego antiguo (ἔρως) que designa el amor intenso vinculado a la pasión, el romance y el deseo sexual. Su origen se encuentra en la mitología griega, donde Eros era la deidad asociada al amor y la atracción. (Crédito: Magnific)

Sin embargo, la visión del amor se ha transformado radicalmente a lo largo de la época contemporánea. En la actualidad, las nociones de entrega, renuncias y sacrificios parecen ocupar un lugar menos central que en el pasado. 

Ahora, nos enfrentamos a un estándar amoroso marcado por el consumismo, el individualismo, el incremento de cuadros de ansiedad, depresión y otras afecciones mentales en poblaciones jóvenes y adultas a causa de males sistémicos y las ideas tanto acertadas como erróneas sobre la autoestima.

Asimismo, dichos cambios se ven influenciados por una realidad económica compleja marcada por las viviendas inaccesibles, la inestabilidad laboral y profesionales que se graduaron con honores, pero que no reciben una remuneración acorde con sus logros académicos y experiencia acumulada.

Amor líquido: una mirada hacia el amor contemporáneo

Al respecto, el filósofo Zygmunt Bauman (1925-2017) expone en su obra Amor Líquido la manera en la que el ideal romántico ha variado a lo largo de los años, ya que la idea de amor que termina en la muerte, ha sido reemplazada por estándares amorosos menos elevados que se reflejan en frases como “hacer el amor” cuando nos referimos a una noche de sexo casual, ejemplifica el autor. 

A lo largo del ensayo, Bauman ofrece una perspectiva muy lúcida del amor en nuestra época, especialmente al hablar de la influencia de la cultura de consumo en nuestros vínculos, la cual es partidaria de “los productos listos para uso inmediato, las soluciones rápidas, la satisfacción instantánea, los resultados que no requieran esfuerzos prolongados, las recetas infalibles, los seguros contra todo riesgo y las garantías de devolución del dinero”, afirma el sociólogo. 

“La promesa de aprender el arte de amar es la promesa (falsa, engañosa, pero inspiradora del profundo deseo de que resulte verdadera) de lograr ‘experiencia en el amor’ como si se tratara de cualquier otra mercancía. Seduce y atrae con su ostentación de esas características porque supone deseo sin espera, esfuerzo sin sudor y resultados sin esfuerzo”, agrega el autor. 

Respecto a ello, el autor destaca que, sin virtudes como la humildad y el coraje, no hay amor. ¿Será posible encontrar estas características en una persona con quien puedas construir una relación de pareja sana, hermosa y duradera en estos días? Yo sí lo creo. Sin embargo, soy capaz de comprender la razón por la que no todos comparten mi sentir.  

Nota de la autora

Originalmente, el texto abordaría las razones por las cuales la disminución de los matrimonios afecta a nivel social y demográfico. Sí, existen repercusiones importantes de este tipo, pero antes de reflexionar sobre ello, es fundamental analizar la razón por la que se ha transformado el ideal del amor y el matrimonio a lo largo del tiempo. 

No se trata de que las juventudes crean o no en el matrimonio, sino que tomen decisiones sexoafectivas responsables, ya que esto se traduce, a la larga, en bienestar colectivo. Como recomendación final, les invito a leer El arte de amar de Erich Fromm, les dará otra visión sobre el amor actual y la construcción de vínculos significativos.

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