Del 11 al 20 de abril del 2025, los guatemaltecos católicos conmemoraron la Semana Santa para recordar la pasión, muerte y resurrección de Jesús.
La Semana Santa en Guatemala posee un profundo significado cultural y espiritual, no exclusivo para la Iglesia católica, ya que en el país es un periodo de descanso, turismo local e internacional, así como reflexión.
En este periodo, se llevan a cabo distintos cortejos procesionales que son adornados con alfombras hechas de aserrín, viruta, flores, pino, frutas y más accesorios que se limitan a la imaginación de los devotos.




Las alfombras son obras de arte efímero, ya que desaparecen cuando el paso procesional avanza.
Además, los devotos expresan sus creencias con altares desde sus viviendas, además de cargas las imágenes de Jesús, la Virgen María, el apóstol Juan y María Magdalena.
También, el olor del ambiente es distinto por las flores de la temporada y el incienso que anuncia el recorrido de las andas.
Hermandades, cofradías y cucurruchos son los protagonistas vestidos con túnicas de morado, blanco, negro y hasta colores llamativos.




El caminar de los cargadores está acompañado por marchas fúnebres interpretadas por bandas de música, lo cual inyecta de solemnidad las procesiones.
Otro elemento de la Semana Santa es la gastronomía. Esta juega un papel importante con platillos como pescado seco a la vizcaína, el refresco de suchiles, los shukos, las torrejas, el algodón de azúcar y los chupetes.




Antigua Guatemala, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, es uno de los epicentros de la Semana Santa en Guatemala.
Sus calles empedradas y su arquitectura colonial es un atractivo turístico para los locales y visitantes extranjeros.
A pesar que es reconocida por sus alfombras elaboradas con frutas y verduras, la Semana Santa se celebra en la ciudad de Guatemala y en todos los departamentos con sus propias particularidades.
Otra tradición durante la Semana Mayor es la visita de los siete sagrarios que se lleva a cabo la noche del Jueves Santo.





La Semana Santa en Guatemala fue declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco en 2022.
Una tradición que trasciende lo religioso y forma parte de la identidad guatemalteca con el sincretismo de los ritos españoles y las creencias mayas.
La pasión, muerte y resurrección de Jesús son la esencia de la creencia cristiana.











