El primer año de gobierno llegó con grandes expectativas, pero también con una serie de retos que han desgastado la imagen del Ejecutivo. Como es común en toda nueva administración, los problemas emergen con fuerza y los avances quedan en la cuerda floja.
En este artículo, haremos un análisis de los principales problemas que marcaron este primer año del gobierno de Bernardo Arévalo, los logros alcanzados y los retos que aún persisten, con la mirada puesta en el futuro cercano.
Problemas que desgastaron la confianza
Desde el inicio, uno de los mayores puntos de desgaste ha sido el manejo de los nombramientos de ministros y funcionarios. Varios de estos nombramientos no lograron reflejar los valores éticos y profesionales que se esperaban de los nuevos ocupantes de cargos clave. Cabe recordar el caso con la hija de la exministra Iturbide, así como las relaciones de pareja dentro del viceministerio de Desarrollo Sostenible y la Copadeh son solo ejemplos que generaron controversia y de cierta desconfianza.
La comunicación, que fue una fortaleza en campaña, se convirtió en un talón de Aquiles. ¿Cómo es posible que un equipo que manejó tan bien su mensaje electoral ahora parezca incapaz de responder en momentos de crisis? La falta de claridad y rapidez al comunicar decisiones y acciones ha dejado un vacío que algunos “medios de comunicación” han aprovechado para desinformar.
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Otro aspecto que causó desilusión fue la falta de austeridad y calidad en el gasto. Durante la campaña, el gobierno prometió recortar salarios y optimizar los recursos, pero en el primer año esto no se reflejó en la práctica. La población cuestionó especialmente el gasto en Casa Presidencial, y no se entregó la evaluación prometida sobre los salarios de los funcionarios del Ejecutivo.
Sin duda, el mayor golpe ha sido lo sucedido en el Ministerio de Comunicaciones. Desde los nombramientos iniciales y la forma en como salió el exministro Felix Alvarado. A esto se suma el desastre del kilómetro 44 en la ruta a Palín-Escuintla, un problema que sigue sin resolverse y que afecta tanto la movilidad del país como los costos de transporte que repercuten en la economía de los guatemaltecos.
Logros que vale la pena reconocer
No todo ha sido negativo. En el sistema educativo, se dieron pasos importantes, como los remozamientos de más de 10 mil escuelas y el ponerle un alto en complacer la influencia sindical de Joviel Acevedo. Celebraron el primer municipio sin pisos de tierra.
En el Ministerio de Gobernación, la incautación de drogas y extraditables es un aspecto positivo, aunque la percepción de seguridad sigue siendo uno de los puntos débiles.
En salud, aunque el comienzo fue difícil por la falta de medicamentos y manifestaciones en hospitales, el gobierno cerró el 2024 con 44 hospitales abastecidos al 90 % y la apertura de 14 centros de salud. Esto demuestra que, con voluntad, los problemas sí pueden resolverse.
El turismo también brilló, gracias al trabajo del Inguat. Con un aumento del 16 % en la llegada de visitantes, Guatemala dio señales de que puede convertirse en un destino atractivo.
Además, el Ministerio de Ambiente mostró un compromiso al evaluar proyectos mineros que no cumplían con los estándares, un paso importante hacia la sostenibilidad.
Los avances en la lucha en contra de la corrupción y ser el gobierno que pone denuncias de anomalías en la administración anterior.
Retos que no se pueden ignorar
El tiempo se agota, y los retos son claros. El Ministerio de Comunicaciones debe enfocarse en resolver el problema en la autopista Palín – Escuintla y mejorar la infraestructura vial a escala nacional, algo que impacta directamente la economía y la vida de los guatemaltecos.
En el Ministerio de Desarrollo Social y en el de Agricultura, el desafío será mejorar la ejecución de los programas destinados a combatir la desnutrición, uno de los problemas más graves que enfrenta Guatemala.
También es urgente modernizar el Aeropuerto Internacional La Aurora, no sólo para reparar fallas básicas; como las gradas eléctricas, elevadores y aire acondicionado, sino para convertirlo en una puerta de entrada digna para los turistas que llegan al país.
🚀 ¡El futuro está en marcha! 🇬🇹
— Ministerio de Comunicaciones (@CIV_Guatemala) January 16, 2025
El ministro Díaz Bobadilla impulsa un plan técnico y transformador:
1️⃣Carreteras modernas.
2️⃣Aviación eficiente.
3️⃣Puertos activos.
4️⃣Conexión digital.
5️⃣Escuelas, salud y vivienda.
💪 ¡Avancemos juntos! 🌟✨ #PlanConecta2025#CIV pic.twitter.com/qQJUE33I9O
Por último, el mayor desafío del gobierno es recuperar la confianza de la población. El tiempo para excusas se acabó y tienen aprobado el presupuesto que ellos mismos elaboraron. Si no logran avances visibles en los siguiente dos años, no solo perderán esta oportunidad, sino que condenarán a Guatemala a seguir esperando ese cambio que nunca llega.
Reflexión final
El primer año de gobierno de Semilla y Bernardo Arévalo dejó un sabor agridulce. Hubo logros que nos demuestran que es posible cuando se trabaja con enfoque, pero también hubo errores que amenazan con invisibilizar estos avances.
Es momento de escuchar, actuar y demostrar que ese proyecto tiene la capacidad de cumplir con las esperanzas de los guatemaltecos. Se entiende que en cuatro años no podrá transformar Guatemala ¿Será este el gobierno que deje los cimientos para iniciar el cambio o simplemente será otro capítulo más de promesas incumplidas? El tiempo lo dirá.

Jorge López
Licenciado en Administración de Empresas, pero sobre todo un ciudadano que quiere ver un mejor país y que los espacios políticos sean ocupados por profesionales que busquen mejorar las condiciones de vida de la población y no la de sus intereses personales.










