Remesas: Columna vertebral de la economía guatemalteca

Las remesas representan una de las fuentes económicas más vitales para Guatemala. Este flujo constante de dinero, que proviene de los migrantes guatemaltecos residentes en el extranjero, ha alcanzado cifras significativas.

Escrito en colaboración con SoyMigrante.

En 2024, el Banco de Guatemala reportó que las remesas sumaron US$21 mil 510 millones, lo que equivale aproximadamente al 19 % del Producto Interno Bruto (PIB) del país. 

Estas transferencias son el motor de diversos sectores, especialmente en las comunidades rurales más vulnerables, donde los recursos son escasos y las oportunidades de desarrollo económico son limitadas.

El impacto de las remesas no se limita únicamente al ámbito económico. En muchas comunidades rurales, estas son la principal fuente de sustento para las familias. 

Según un estudio del Centro de Estudios de la Realidad Nacional de la Universidad Rafael Landívar, el dinero enviado desde el extranjero permite a las familias costear servicios básicos como salud, educación y alimentación, y también se utiliza para la construcción de viviendas, mejorando así la calidad de vida en zonas con infraestructuras deficientes. 

Por su parte, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) opina que estas transferencias monetarias contribuyen a mantener la cohesión social y evitar la migración interna hacia áreas urbanas, reduciendo los problemas asociados con la urbanización descontrolada.

Cepal subraya que a pesar de los beneficios que generan, las remesas también son un reflejo de las carencias estructurales en Guatemala.

La alta dependencia de estas transferencias económicas pone en evidencia la falta de políticas públicas efectivas para crear empleos formales y fomentar el desarrollo económico local. 

Aunque las remesas han ayudado a disminuir la pobreza extrema, Guatemala necesita diversificar sus fuentes de ingresos para reducir su vulnerabilidad frente a las fluctuaciones internacionales y las políticas migratorias de los países receptores. 

A su vez, Edgar Balsells considera que los aspectos que merece atención es la desigualdad territorial en Guatemala, ya que más del 70% de las remesas se destinan a comunidades rurales, donde la falta de infraestructura y servicios básicos perpetúa un ciclo de pobreza difícil de romper. 

Balsells destaca cómo estas transferencias monetarias financian pequeñas iniciativas de emprendimiento, como tiendas de abarrotes, talleres de reparación y proyectos agrícolas. Sin embargo, esta dependencia limita el desarrollo de economías locales autosuficientes y deja a estas comunidades expuestas a posibles reducciones en los flujos de remesas.

El impacto macroeconómico de las remesas también es significativo. Estas representan el segundo mayor ingreso de divisas para el país, solo superadas por las exportaciones agrícolas, y han contribuido a mantener una balanza de pagos estable y una tasa de cambio favorable. 

Además, el Ministerio de Economía dice que las remesas generan un aumento en el consumo interno, lo que a su vez incrementa la recaudación fiscal. No obstante, advierte sobre los riesgos asociados a depender excesivamente de estas transferencias, especialmente ante las políticas migratorias restrictivas que podrían limitar el flujo de dinero enviado por los migrantes. 

Asimismo, la Cancillería guatemalteca enfatiza que las políticas migratorias de países como Estados Unidos representan una de las mayores amenazas para la sostenibilidad de las remesas. 

Durante los últimos años, las restricciones y deportaciones masivas han generado incertidumbre entre las comunidades migrantes, lo que afecta directamente el envío de dinero hacia Guatemala.

Por ello, el Ministerio de Relaciones Exteriores hace un llamado para fortalecer los programas de protección a los migrantes y busca soluciones que reduzcan la dependencia económica de Guatemala en este ámbito. 

El Gobierno de Guatemala enfrenta el reto de garantizar la sostenibilidad económica de las comunidades rurales y urbanas más vulnerables.

Entre las acciones prioritarias se encuentran la diversificación de las fuentes de ingreso, el desarrollo de infraestructura social en zonas rurales y la creación de políticas inclusivas que fomenten el acceso al empleo formal y el emprendimiento local.

Es imprescindible fortalecer los programas de asistencia para los migrantes, asegurando su protección tanto en el extranjero como al regresar al país.

El sueño guatemalteco no puede limitarse a recibir ayuda externa. Debe ser, sobre todo, el compromiso de brindar herramientas y crear condiciones para que cada persona, familia y comunidad tenga las oportunidades necesarias para prosperar sin depender de otros.

En palabras de Rigoberta Menchú:

“La migración no debe ser forzada; es un derecho humano, pero no debería ser la única salida para buscar un futuro mejor”.

Humberto Ak’abal dijo :

Somos como los golondrinas,

vamos y venimos,

volamos alto,

pero siempre volvemos al nido.

Los guatemaltecos merecen oportunidades dentro de su propio país, una tierra donde los sueños puedan echar raíces.

En conclusión

La economía debe basarse en la dignidad de las personas, no en la resignación de vivir de lo que se envía desde fuera, es por ello que debemos encontrar una forma distinta de oportunidades para no depender de políticas económicas externas.

Este es el desafío de una nación que busca trazar su propio rumbo: construir un país donde los sueños no dependan de fronteras, sino del esfuerzo colectivo y la visión de un futuro compartido.

Un sueño guatemalteco.

Las remesas guatemaltecas son la columna vertebral de la economía del país, pero es necesario construir nuevas dinámicas económicas que fortalezcan la autonomía de las comunidades y reduzcan la dependencia de estas transferencias, garantizando un futuro sostenible para las próximas generaciones.

Referencias:

  1. Banco de Guatemala. (2025). Ingreso de Divisas por Remesas Familiares al 31 de diciembre de 2024. Disponible aquí. 
  2. Organización Internacional para las Migraciones. (s.f.). Caso Guatemala: cómo las remesas están ayudando con el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Disponible aquí. 
  3. Universidad Rafael Landívar, Centro de Estudios de la Realidad Nacional. (s.f.). Impacto de las remesas en Guatemala. Recuperado de acá. 
  4. Comisión Económica para América Latina y el Caribe. (2020). Estrategias para la inversión de remesas familiares en cadenas de valor en Centroamérica. Disponible aquí.
  5. Fondo Monetario Internacional. (2018). Impacto de las remesas en las decisiones de los hogares en Guatemala. Disponible aquí. 
  6. Balsells, E. (27 de agosto de 2024). Fábrica de pobres… pero con ¿buena macroeconomía? Plaza Pública. Opinión. Recuperado de acá. 
Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *





Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivamente responsabilidad de su autor. Revista Telégrafo firme con su compromiso de promover el pensamiento crítico y libertad de expresión en la sociedad guatemalteca, brinda espacios abiertos, auténticos y sin filtros para que personas de distintos sectores de la sociedad puedan expresarse, sin embargo, la publicación de este artículo no supone que el medio valide su argumentación o la verdad de sus conclusiones.
You May Also Like
Leer más

Los 7 fallos pandémicos

Desde la aparición del virus SARS-Cov-2 en territorio nacional en marzo de 2020. Los guatemaltecos fuimos obligados a abandonar diversas actividades cotidianas y adoptar medidas sanitarias capaces de mitigar los efectos de la pandemia del nuevo coronavirus. Desde el “home office” y las clases en línea, hasta el cierre de cines, discotecas y la cancelación de eventos sociales.
Leer más