Secuelas del covid-19 en la salud mental y rendimiento académico

Para el retorno a clases presenciales, todos los centros educativos han tenido que invertir en su capital humano para capacitarlos en metodologías que integren tecnologías inteligentes, así como en técnicas para abordar problemas como la falta de participación, la carencia de conocimientos y la falta de entrega de tareas.

Las consecuencias de las cuarentenas, el confinamiento y la pandemia del coronavirus (Covid-19) incluyen el estrés, la ansiedad y la depresión como preocupaciones latentes tanto para la población en general como para los profesionales de la salud, lo cual repercute en el desarrollo y la competencia cognitiva de los estudiantes.

Comencemos por definir

Para el doctor Spielberger, la ansiedad es un proceso que incluye estrés y amenaza, se desarrolla a través de una secuencia de eventos de naturaleza cognoscitiva, afectiva, psicológica y comportamental. 

Spielberger considera que dicho proceso puede iniciar por un estímulo estresante externo que es percibido como peligroso o amenazante; sin embargo, también puede ser disparado por un estímulo interno tal como un pensamiento.

Los psiquiatras Pedraza Benítez y Pérez Martín describen el estrés como un mecanismo de supervivencia que “permite estar más preparados ante los peligros del entorno; a ser más sensibles a los estímulos, a tener los músculos más tensos y listos para realizar esfuerzos rápidamente”

De acuerdo con la psicóloga Corea del Cid, la depresión es un trastorno del estado de ánimo, donde la principal característica es una alteración del humor. 

Del Cid explica que la depresión se distingue según la temporalidad y origen sintomático, ya que puede ser clasificado como:

  • Trastorno depresivo mayor
  • Trastorno distímico
  • Trastornos bipolares

También la psicóloga explica que la depresión se manifiesta en diversas expresiones y complejidades, así mismo se conocen estudios que fueron sensaciones experiencias durante y después de la pandemia Covid-19. 

Hombre con cubrebocas agarandose la cabeza con expresión de preocupación
Fuente: Bluenethospital

Heridas abiertas de la pandemia

Profesionales de la salud advierten sobre secuelas en la salud mental a nivel mundial derivadas de la emergencia sanitaria del Covid-19, lo que podría considerarse la próxima pandemia. Esto genera preocupación acerca de los posibles alcances de esta amenaza.

Algunas variables psicológicas tienen un papel fundamental en el desarrollo de respuestas efectivas ante eventos estresantes, por ejemplo la resiliencia (individual, colectiva e institucional).

Desde la sociología, psicología, psiquiatría, política y hasta pedagogía se puede llevar a cabo un estudio sobre el fenómeno de la pandemia, en particular, dónde el sector educativo pueden ser sujetos de investigación como los alumnos y maestros como involucrados en el fenómeno pedagógico post pandemia

Profesionales desarrollaron sistemas para cuantificar y calificar los estados psicológicos desarrollados por el estrés y ansiedad que provoca una dinámica pedagógica después de la pandemia del Covid-19. 

A continuación se  explica la Escala de Depresión, Ansiedad, y Estrés (DASS, Depression, Anxiety and Stress Scales) desarrollada para evaluar de forma discriminada los síntomas más reconocidos de la afectividad negativa:

  • Depresión: “sentí que la vida no tenía sentido”, “me sentí triste y deprimido”
  • Ansiedad: “estuve cerca de entrar en pánico”, “sentí el latido de mi corazón cuando no hacía esfuerzo físico, “corazón acelerado o fallas en el latido del corazón”
  • Estrés: “me sentí muy nervioso”, “sentí que estaba agitado”

Se utiliza escala Likert de cuatro puntos desde 0 = “no me ha ocurrido”, hasta tres = “me ha ocurrido mucho”.

Desafíos en la educación

Desde el 2020, la educación sufrió cambios trascendentales debido a la emergencia provocada por la pandemia. Uno de ellos es el quehacer de los docentes, quienes han sido obligados a aplicar diferentes metodologías para intentar continuar con el proceso de enseñanza. Sin embargo, en su mayoría, sin alguna capacitación previa sobre el uso de las tecnologías y plataformas. 

El Instituto Nacional de Salud Mental y Emocional de Costa Rica afirma que entre las dificultades experimentadas por maestros en todos los niveles educativos, muchos no estaban preparados en el ámbito digital. Esto fue evidente en la ausencia de competencia tecnológica y comunicativa

En el siglo XXI, el uso de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) es algo que se ha vuelto obligatorio para los catedráticos de cara a la necesidad por actualizar los procesos educativos.

Niñas de una escuela leyendo
Foto: Diario de Centro América

Como estamos

La brecha digital, el acceso a energía eléctrica, acceso a dispositivos inteligentes o acceso a Internet. La contingencia en salud promovió una serie de acciones y respuestas para mejorar procesos educativos. 

En Paraguay se desarrolló un estudio piloto que mostró la pertinencia de la metodología, los instrumentos construidos y la escalabilidad de la propuesta, donde la promoción de la participación comunitaria en el proceso de construcción de los planes de retorno seguro, resultó en mayor involucramiento, compromiso y empoderamiento de los diversos actores de la comunidad educativa.

Una clave de un mejor aprendizaje es la participación de los padres de familia para regresar de manera segura a clases y dar seguimiento al proceso de enseñanza.  

Tras la pandemia, maestros señalan:

  • Desligamiento de responsabilidad hacia actividades académicas
  • Carencia de conceptos básicos, lo que impide continuar con nuevos conocimiento
  • Baja y nula participación y actitudes negativas por parte de los estudiantes
  • Poca tolerancia para períodos prolongados de clases
  • Baja retención de información
  • Ascendente abstinencia al cumplimiento de tareas
  • Preferencia por el uso de dispositivos digitales que son considerados como distractores y no como herramientas
Niñas de una escuela mirando a la cámara
Foto: Plaza Pública

Se vale soñar

En esta nueva normalidad post pandemia, un establecimiento educativo necesita herramientas digitales como tablets, computadoras, mobiliario y espacio suficiente para un retorno a clases presenciales en óptimas condiciones, con el objetivo de elevar los estándares de calidad. 

También, todo centro educativo sea público o privado requiere que los docentes tengan plenas facultades de compartir información a través de contenido digitales y técnicas para motivar a los alumnos en mantener el interés y compromiso por el aprendizaje. 

Finalmente, el sistema educativo es responsable de reestructurar y redirigir los objetivos de la educación de un país que aspira al desarrollo y habilidades sociales en la población, que permitirá consolidar el aprendizaje de la dinámica humana.

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