Ser supermodelo, la idealización de una industria explotadora

El pasado 1 de mayo se celebró el día internacional de los trabajadores y por tal motivo, vale la pena ahondar sobre uno de los trabajos más soñados por muchas personas, el trabajo en la industria de la moda. Contrario a lo que se imagina, las modelos sufren explotación laboral y constantemente reciben malos tratos por parte de las agencias de modelos y los clientes.

Fue en el año de 1986, en la ciudad de Nueva York, cuando el mundo de la moda se vio fuertemente sacudido por las primeras supermodelos: Christy Turlington, Naomi Campbell y Linda Evangelista. Desde ese momento, se dio el paso a una generación de modelos cotizadísimas, con estatus de estrellas de rock.

Estas imponentes mujeres provocaron un auge mediático, que se extendió hasta las décadas siguientes. Debido a sus constantes apariciones en revistas, programas de televisión y en desfiles de moda la sociedad comenzó a idealizar la vida de las modelos. Una vida perfecta, rodeada de lujos y diseñadores de moda.

No es de extrañar que muchas niñas y jovencitas deseaban también vivir el sueño de ser una supermodelo, viajar por el mundo y tener mucho dinero. Vivían soñando con ser descubiertas algún día por un agente.

Sin embargo, debajo de todo el glamour y las prendas de diseñador, se esconde una industria explotadora.

Debajo de ese disfraz, de un trabajo soñado y cotizado, se esconde en realidad una auténtica pesadilla, en donde no existen los derechos laborales mínimos. 

La realidad es que menos de un 1% de la totalidad de modelos, se llegan a convertir en supermodelos, como las que hemos visto en los medios de comunicación.

Según la periodista Elizabeth Segran (2019) citando a la modelo Sara Ziff, expresa lo siguiente en cuanto a la cruda realidad laboral de las modelos:

“Se cuentan entre las trabajadoras menos protegidas del mundo”

(párr.5).

El presente artículo tiene por finalidad sumergirnos en la pesadilla del mundo laboral de las supermodelos. 

Una ilusión que construyeron los medios y una ilusión que fue aprovechada sin medida por las agencias.

El abismo del salario ínfimo y la nulidad de las prestaciones laborales

Contrario a la imagen que Naomi Campbell, Tyra Banks o Gigi Hadid transmiten, la realidad es que la industria del modelaje paga un salario muy (muy) bajo a sus modelos. En muchas ocasiones, ni siquiera reciben un pago dinerario, sino que es sustituido por pagos en especie, que se limitan a cupones de canje de ropa o zapatos.

Las modelos son catalogadas como trabajadoras independientes. La agencia de modelos se presenta como un intermediario entre las modelos y las distintas casas o revistas de moda, por tanto, no toma las responsabilidades de un patrono. Muchas veces ni siquiera tienen un contrato con la modelo o de existir, este es bastante desventajoso para la modelo. 

Las agencias de moda se aprovechan de la informalidad para evadir sus responsabilidades laborales y también para ganar más a costa de las modelos.

Según el periodista mexicano Juan José Olivares (2023), las agencias de modelos se justifican argumentando que: 

“las agencias negocian y se encargan de conseguir el trabajo, así como cuántas horas invertirán, las comisiones y el monto a pagar, pero insiste, no son sus jefes”

(párr. 7).

Por si fuera poco, las agencias muchas veces no necesitan de ningún tipo de licencia para comenzar operaciones y al no ser catalogados como patronos, sino como intermediarios, no son inspeccionadas por el Ministerio de Trabajo. Tampoco les preocupa el no pagar lo mínimo a sus modelos, pues no hay nadie a quien le rindan cuentas.

La exmodelo argentina, Candelaria Morán, compartió en el 2021 un video en su canal de YouTube, donde narraba sus experiencias en el mundo del modelaje y comenta:

“La moda no paga bien, en pasarela pagan muy mal a sus modelos, en moda las editoriales la mayoría no paga y las que pagan la verdad que es muy poco. Campañas es donde podés hacer un poco más de dinero, pero seamos honestos la verdad es que tampoco es una millonada lo que ganas con las campañas y con esa única campaña que hiciste quizás en un plazo de meses tenés que mantenerte con vida durante todos esos meses.”

La misma exmodelo relata que durante el tiempo que modeló en Europa, tenía que sobrevivir con apenas 50 euros semanales. Con ellos tenía que pagar el teléfono, transporte para acudir a los castings, sesiones de fotos, desfiles de modas, artículos de higiene básica y su alimentación. 

Además, debía de ahorrar para el pasaje de avión de regreso a Buenos Aires luego de que finalizara su temporada de trabajo. Esta situación afecta a las modelos latinoamericanas que buscan oportunidades de trabajo en otros países.

Candelaria Morán autoretrato, cortesía de Emanuel Tristán para Mendoza Post, publicada el 25 de julio de 2020.

Otra exmodelo que también compartió sus amargas experiencias en el abismo del salario ínfimo fue Leanne Maskell, quien comenzó su carrera con apenas 13 años de edad y ni ella, ni sus padres, estaban preparados para la rudeza de las agencias y la industria de la moda. 

En 2019, en una entrevista que le realizó Judith J.K, reportera del Diario la Vanguardia confesó:

 “Una vez, me decidí por una agencia muy prestigiosa, pero pronto me encontré siendo engañada y viendo cómo no recibía el pago por algunas sesiones y se lo quedaba toda la agencia”

(párr.6).

La falta de pago o pagos miserables por el día de trabajo, son aspectos que están ligados con la informalidad del trabajo y la falta de regulación laboral.

El infierno de jornadas sin comida o bebida

Las jornadas de trabajo de una modelo, por lo general, son largas y extenuantes. Muchas veces se trata a la modelo como si fuera (literalmente) un maniquí, ni siquiera les proporcionan comida o bebida por la ardua jornada de trabajo y en otras ocasiones, el simple hecho de ingerir alimentos, puede ocasionarles graves problemas en su carrera. 

Tal es el caso de la exmodelo argentina, Naomi Preizler, quien comparte en un video subido a su canal de Yotube en el 2020, una terrible experiencia que atravesó por comer el almuerzo (así es, has leído bien). 

Cuenta que fue contratada para realizar una sesión de fotos para la revista Love Magazine, el maquillador de la sesión fotográfica decidió que el estilo de Naomi llevaría unos labios rojos. 

El día transcurrió con normalidad, hasta la hora del almuerzo. Naomi (como el resto de sus compañeros) tomó una pausa para ingerir sus alimentos, cuestión que molestó en gran manera al maquillador, quien inmediatamente le recriminó el haber comido porque no había tenido el cuidado necesario con el maquillaje que él había realizado. 

Lo más grave de la situación, es que el maquillador realizó estos reclamos delante de la estilista, quien era el cliente de esta sesión fotográfica. 

Al mes siguiente, cuando Naomi acudió a una tienda para comprar la revista y observar sus fotografías trabajadas, se dio cuenta que estas habían sido eliminadas de la campaña. 

Más tarde, se enteró que, por lo que había pasado con el maquillador, la estilista había decidido eliminarla de la campaña y no volverla a contratar nunca.

Naomi menciona que:

“El problema de ser modelo es que a veces piensan que eres una hoja en blanco, que no te movés, que no tenés vida y la verdad es que soy un ser humano, son 12 horas de trabajo y yo voy a comer.”

En otra oportunidad, modelando en Japón, Naomi se enfrentó nuevamente a largas horas de trabajo sin comida ni bebida. Fue contratada para dos días de sesiones de fotografía, pero en esos dos días de trabajo “no parabas para comer, era como que ellos (los clientes que la habían contratado) paraban para comer y a vos no te daban comida.”

Estas actitudes ejercidas por parte de las agencias de modelos y los clientes, son claramente una explotación laboral.

Naomi Preizler, Argentina Model Style, cortesía de Pinterest.

El valle tenebroso de la perfección corporal

Las modelos viven de su imagen y suelen ser presionadas para encajar en un determinado estándar de belleza, cuestión que les ocasiona graves problemas, tanto para su salud física, como para su salud mental. 

La exmodelo argentina, Candelaria Morán, comparte en un video de su canal de YouTube una de sus peores experiencias respecto a los estándares del mundo del modelaje. 

Para modelar en Milán, sus caderas debían de medir exactamente 90 centímetros, cuestión que no podía lograr de manera natural, por lo que se sometió a un riguroso y nada saludable régimen alimenticio

Cuando estaba por regresar a Argentina y ya no se sentía tan presionada a seguir con la dieta, decidió comprar un pollo rostizado para la cena de dos días. Sin embargo, el hambre acumulada durante meses hizo que se comiera la totalidad del pollo en una sola noche.

“Fue allí cuando me hace el click en la cabeza y digo okey que acaba de pasar, esto no está bien…en ese momento una parte mía supo que si quería cumplir mi sueño de ser modelo y trabajar con las marcas que quería trabajar iba a tener que seguir haciendo este tipo de cosas y yo sabía que mi cuerpo y mi salud eran prioridad”

Explica.

Después de este suceso, Morán se cuestionó fuertemente dejar la profesión del modelaje, pues las casas de moda le exigían medidas que naturalmente su cuerpo no podía tener y el sacrificio por obtener esas medidas era considerablemente alto.

Naomi Preizle, otra ex modelo, comparte su propia experiencia con los estándares impuestos por las casas de moda. Para modelar en Japón, ella debía de cumplir con ciertas medidas que se encontraban establecidas en el contrato firmado con la agencia de modelos japonesa. Sin embargo, ella se encontraba pasada de las medidas establecidas, por más de dos centímetros. 

Confiesa que la presión por cumplir con las medidas establecidas y la culpa por estar pasada de las medidas, la llevaron a cometer una auténtica locura:

“Me fui a correr por todo Tokio, porque estaba suponiendo que en una noche iba a bajar esos centímetros.”

La presión por lograr verse siempre delgadas y esbeltas, lleva a las modelos a sufrir trastornos alimenticios, depresión, ansiedad o estrés postraumático, cuestión que se aleja del postulado universal de un trabajo digno. 

No es trabajo digno el vivir constantemente preocupada por lo que se come o por cuántas calorías se han ingerido en un día.

Bridget Malcolm, cortesía de Jamie Mccarthy para Buzzfeed, publicada el 06 de julio de 2021.

Legislación y el mundo del modelaje

Desde inicios de la década del 2010, la sociedad comenzó a tomar conciencia en cuanto a los trastornos alimenticios y a la delgadez, se evidenció el desgaste mental y físico que sufren las modelos por alcanzar las medidas inalcanzables de la industria de la moda. En ciertos países incluso se tomaron cartas en el asunto.

En Francia, país considerado como una de las capitales de la moda, el gobierno ha tomado la lucha contra la anorexia como un tema de prioridad y emitió una ley para prohibir el uso de modelos extremadamente delgadas en las pasarelas de moda francesa

De conformidad con el Diario El País (2017): 

“Las modelos deben de aportar un certificado médico que pruebe que no están demasiado delgadas. Y si el galeno certifica que no son mujeres u hombres saludables no podrán subir a las pasarelas francesas” (párr. 1).  

A los empleadores que hagan caso omiso de esta ley se les impondrá una pena de prisión de hasta seis meses y una multa de 75 mil euros.

Israel es otro país que también ha legislado en contra de la extrema delgadez de las modelos, según el Diario El País

“La Ley Photoshop de 2012 prohíbe la publicidad de modelos demasiado delgadas, contratar como tal (como modelo) a alguien que está muy delgado y utilizar programas informáticos para afinar la silueta sin precisar¨

(párr.10).

Sin embargo, aún falta que otros países se sumen a regular los excesivos requerimientos físicos de la industria de la moda, cuestión que no solo beneficiaría a las modelos, sino también a la población en general, pues los estándares de belleza impuestos a las modelos, se replican en la sociedad.

En cuanto a la regulación laboral de las modelos, podemos mencionar la Fashion Workers Act (S2477/A5631), del Estado de Nueva York. Un proyecto de ley que se encuentra actualmente en la agenda legislativa y que pretende regular las agencias para frenar los abusos laborales y otorgar protecciones laborales básicas. 

De conformidad la columnista de Fashion and Law Journal, Seoryung Park (2024): “Por lo tanto, la ley, si se aprueba, exigiría a las agencias de moda:

  1. Establecer un deber fiduciario de actuar en el mejor interés del talento.
  2. Pagar a las trabajadoras dentro de los 45 días de completar un trabajo.
  3. Proporcionar a los trabajadores copias de contratos y acuerdos.
  4. Realizar una investigación razonable sobre la salud y la seguridad en el set, implementando una política de tolerancia cero ante el abuso” (párr.14).
Photo NYS Senate, fotografía tomada del Instagram oficial de Model Alliance NY @modelallianceny, publicada el 16 de abril de 2024.

La aprobación de este proyecto de ley sería un gran avance para los derechos de las modelos como trabajadoras de la industria de la moda. Podría llevar a más países a regular el modelaje como una modalidad de trabajo y de esta manera, frenar los abusos y la explotación laboral que las agencias de moda por décadas han ejercido sobre las modelos.

Bibliografía

  1. Candelaria Morán [Simple Cande] (2021) Cómo el modelaje afectó mi relación con la comida. [Video]. Youtube.
  2. Candelaria Morán [Simple Cande] (2021) Qué me hizo dejar el modelaje. [Video]. Youtube.
  3. Equipo de reporteros del Diario El País. (2021) Francia exige a las modelos demasiado delgadas un certificado médico para desfilar. Diario El País.
  4. González. C. (2021) Bridget Malcolm, ex ángel de Victoria’s Secret, revela el calvario que vivió trabajando para la firma. Revista Women´s Health, Edición Julio de 2021.
  5. Naomi Preizler  [Muñeki77a] (2020) Mi vida de modelo: Top 5 veces que me cancelaron. [Video]. Youtube.
  6. Naomi Preizler [Muñeki77a] (2021) Mi experiencia modelando en Japón.  [Video]. Youtube.
  7. Olivares. J. (2023) Las agencias de modelos niegan derechos laborales.  Revista la Jornada, Edición enero de 2023.
  8. Park. S. (2024) New York, It’s Time to Act: The New York Fashion Act and Fashion Workers Act. Fashion and Law Journal, February 2024 Edition.
  9. Segran. E. (2019) El lado oscuro de la moda. Cómo se está deconstruyendo la industria de las modelos. Diario La Nación.
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