A luces de la reciente pandemia y sus efectos en el sistema de salud del país.
¿Qué es el síndrome del burnout?
El síndrome del burnout es una condición caracterizada por agotamiento emocional, cinismo y una disminución del sentido de realización personal. Es el resultado de un estado de estrés crónico relacionado con el trabajo y puede tener graves consecuencias para el bienestar mental y físico de las personas afectadas. En el caso de los trabajadores de la salud, el impacto del síndrome de burn-out puede ser particularmente devastador, ya que puede afectar su capacidad para brindar atención de calidad a sus pacientes.
Aunque el síndrome de Burnout se relaciona comúnmente con el estrés laboral, cabe mencionar que a este también afectan situaciones como ambiente en el hogar, relaciones interpersonales, estado financiero, etc., por lo que tratar de abordar la causa del burnout como una causa unifactorial, sería quedarse corto y no ver la totalidad del problema. Varios autores incluso definen al síndrome del burnout como una enfermedad de origen laboral y emocional, causada por factores externos a la persona.
Fue definido por primera vez por Herbert Freudenberger en 1974 en un artículo el cuál discutía la insatisfacción laboral causada por estrés laboral.

¿Qué es el síndrome del burnout?
Esta condición se caracteriza por síntomas físicos, emocionales y del comportamiento, entre estos se encuentran:
- 1. Agotamiento emocional
- 2. Cinismo y desapego emocional
- 3. Desempeño laboral reducido y dificultad para realizar el trabajo
- 4. Síntomas físicos como fatiga, dolores de cabeza e insomnio.
- 5. Cambios en el apetito y los patrones de sueño
- 6. Mayor consumo de alcohol o sustancias psicoactivas
Además, el síndrome del burnout puede conllevar a trastornos psiquiátricos más graves entre los cuales se mencionan: trastorno de ansiedad generalizada, trastorno depresivo mayor, ideaciones e intentos suicidas.
¿Cuáles son los factores de riesgo que inducen o exacerban el síndrome del burnout?
Hay varios factores de riesgo que pueden aumentar la probabilidad de desarrollar el síndrome de burnout, entre ellos:
- Altas demandas laborales: los trabajos que requieren altos niveles de esfuerzo, muchas horas y altos niveles de responsabilidad pueden aumentar el riesgo de síndrome de burnout.
- Falta de control: las personas que tienen un control limitado sobre su trabajo o un poder de decisión limitado pueden tener un mayor riesgo de síndrome de agotamiento.
- Equilibrio deficiente entre el trabajo y la vida personal: los trabajos que requieren trabajar horas extras o que no brindan el tiempo adecuado para descansar y recuperarse pueden aumentar el riesgo de síndrome de agotamiento.
- Ambiente de trabajo poco solidario: un ambiente de trabajo que carece de apoyo, reconocimiento y relaciones positivas con los colegas puede aumentar el riesgo de síndrome de burnout.
- Características personales: Ciertos rasgos de personalidad, como el perfeccionismo, pueden aumentar el riesgo de síndrome de burnout.
- Estrés crónico: la exposición al estrés crónico, como un conflicto laboral continuo, tensión financiera o problemas de salud, puede aumentar el riesgo de síndrome de agotamiento.
- Edad: las personas menores a 55 años tienen mayor riesgo de padecer síndrome de burnout.
- Personas menores de 21 años: que están criando niños suelen padecer de mayor estrés por lo que tienen mayor riesgo de padecer síndrome de burnout
¿Cómo afecta el síndrome de burnout en la población guatemalteca?
Aunque por parte de instituciones públicas como el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS), Ministerio Público (MP), Municipalidad de Guatemala, entre otros; han creado conciencia acerca de esta condición, realmente se realiza poco a nivel nacional para mejorar el nivel de estrés laboral que inciden en instituciones y empresas.
Además, en Guatemala existe al día de hoy un estigma fuerte contra personas que padecen de trastornos psicológicos, por lo que el concientizar a la población representa una tarea más complicada por las condiciones a nivel nacional.
Hay muchas razones por las que existe el estigma contra la salud mental. Una de ellas es que la enfermedad mental a menudo se comprende mal y se tergiversa en la cultura popular, lo que genera estereotipos y mitos que perpetúan las actitudes negativas. Otra razón es que los problemas de salud mental pueden verse como un signo de debilidad o una falla personal, en lugar de una condición médica legítima. Esto puede generar sentimientos de vergüenza y culpa entre quienes luchan con problemas de salud mental.
Las actitudes negativas y creencias tradicionales en contra de las patologías mentales se manifiestan en forma de discriminación, exclusión, violencia y por general una falta de apoyo a las personas que las padecen, causando que estas personas no busquen la ayuda necesaria y seguir escalando los trastornos hasta llegar a mayores complicaciones.
Para combatir el estigma, es importante aumentar la conciencia y la comprensión de los problemas de salud mental, desafiar los estereotipos, las actitudes negativas y promover una cultura de aceptación y apoyo para quienes luchan contra los problemas de salud mental.
¿Cómo afecta el síndrome de burnout a los trabajadores del área de salud en Guatemala?
Las personas que trabajan en el área de salud tienen mayor riesgo de padecer el síndrome del burnout. Esto debido a que trabajan bajo mayor presión, estrés laboral y toma de decisiones bajo situaciones de emergencia, con jornadas largas, un gran volumen de pacientes y la presión adicional de lidiar con la reciente pandemia, los trabajadores de la salud corren el riesgo de sufrir un síndrome de agotamiento como nunca antes.
En los últimos años, ha habido un creciente cuerpo de investigación que indica que el síndrome de agotamiento es un problema generalizado entre los trabajadores de la salud. Un estudio realizado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) encontró que hasta el 55% de los trabajadores de la salud en todo el mundo corren el riesgo de sufrir el síndrome de agotamiento. Esto es motivo de preocupación, ya que los trabajadores de la salud son la columna vertebral de nuestro sistema de salud y dependemos de ellos para mantenernos saludables y seguros.
Aunque este problema se ha exacerbado con la pandemia, se tienen antecedentes de esta condición desde tiempo antes. En un estudio realizado en el 2011 en el Hospital Nacional de Salud Mental de Guatemala se encontró que el 12% de trabajadores de esta institución se presentaban con síndrome del Burnout.
En otro estudio realizado en el Hospital Roosevelt en 2015, se encontró que entre residentes, el 50% de hombres presenta síndrome de burnout, mientras en mujeres es del 58%. También tomando en cuenta la especialidad de posgrado elegida, el 74% de residentes de pediatría y medicina interna presentaban esta condición, seguido de cirugía con 54%, anestesiología con 50%, ortopedia y traumatología con 47%, ginecobstetricia y patología 40%, oftalmología 35% y radiología 31%. Sobre todo predomina el síndrome de burnout en residentes jóvenes, solteros y sin hijos.
En un estudio más reciente realizado en el 2022 en la Universidad Francisco Marroquín (UFM) con estudiantes de medicina, se compararon los niveles de burnout con cohortes previo a la pandemia y durante la pandemia. Se encontró que los niveles de agotamiento emocional fueron mayores durante la pandemia, también incrementando los sentimientos de incertidumbre y falta de esperanza.
Los trabajadores del área de salud de Guatemala han estado en una lucha constante contra un problema de hace muchos que años, que ha tomado importancia recientemente, así como sus efectos se han hecho mucho más notorios. Desde la gran pandemia causada por la enfermedad COVID-19 que inicialmente se presentó en el país durante 2020, el personal de salud ha estado en la primera línea de la atención a la salud, manejando una gran curva de pacientes que ha incrementado con el tiempo, sin tener el suficiente personal, insumos o infraestructura para atender dignamente a todos equitativamente; así también como teniendo que cumplir por la parte académica el material de estudio para aprobar los diversos grados y posgrados.
El síndrome de burnout entre los trabajadores de la salud es un problema creciente que exige nuestra atención y acción. Como sociedad, debemos hacer todo lo que esté a nuestro alcance para apoyar a los trabajadores de la salud y garantizar que puedan brindar atención de calidad a sus pacientes. No se trata solo de garantizar el bienestar de los trabajadores de la salud, sino también de garantizar la salud y la seguridad de las comunidades a las que sirven.
¿Qué podemos hacer para combatir el síndrome de burnout en trabajadores del área de salud?
El agotamiento de los médicos al ser un problema grave que puede afectar la calidad de la atención brindada a los pacientes y el bienestar de los proveedores de atención médica. Hay varias estrategias que se pueden implementar en las instituciones médicas para abordar el agotamiento de los médicos, que incluyen:
- Brindar oportunidades para horarios flexibles, tiempo libre pagado y políticas favorables a la familia puede ayudar a promover el equilibrio entre el trabajo y la vida personal y reducir el riesgo de agotamiento.
- Implementar políticas que reduzcan la carga administrativa de los médicos, como proporcionar escribas u otro apoyo administrativo, agilizar los requisitos de documentación y mejorar los sistemas de registros médicos electrónicos.
- Brindar oportunidades para que los médicos se conecten con colegas y reciban apoyo emocional puede ayudar a reducir los sentimientos de aislamiento y mejorar el bienestar general.

- Proporcionar recursos para el autocuidado, como capacitación en atención plena, programas de manejo del estrés y acceso a servicios de salud mental.
- Trabajar para abordar problemas sistémicos que contribuyen al agotamiento de los médicos, como la falta de autonomía, oportunidades limitadas de desarrollo profesional y problemas de compensación.
- Brindar reconocimiento y recompensas por un trabajo bien hecho puede ayudar a mejorar la moral y reducir los sentimientos de agotamiento.
En conclusión, abordar el agotamiento de los médicos requiere un enfoque multifacético que involucre estrategias tanto individuales como organizacionales. Al promover el equilibrio entre la vida laboral y personal, mejorar las condiciones de trabajo, brindar apoyo social y recursos para el autocuidado, abordar problemas sistémicos y brindar reconocimiento y recompensas, las organizaciones de atención médica pueden ayudar a reducir el riesgo de agotamiento y mejorar el bienestar de los proveedores de atención médica.
Referencias
http://portal.amelica.org/ameli/jatsRepo/50/5025004/index.html
https://next.amboss.com/us/article/-Q0DAf?q=burnout#Z2823676e1710dd493a2ec868aefd8a86
https://pesquisa.bvsalud.org/portal/resource/pt/biblio-982058
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35303776/
https://www.medigraphic.com/pdfs/psiquiatria/rp-2011/rp111c.p






