“Soy amado, soy nombrado ¿Soy educado?”

El título de este artículo está basado en la famosa frase del filósofo lituano-francés Emmanuel Lévinas, el cual es considerado dentro de la historia de la filosofía como uno de los mayores exponentes de la corriente ética y humanista de la misma. Lévinas tuvo la magnífica percepción de que la disciplina filosófica se estaba convirtiendo en un mundo individual y egoísta, el cual se presentaba frente a los conceptos de racionalidad y del empirismo.

En pocas palabras, los planteamientos racionales son aquellos basados en el idealismo, “en lo que debería ser correcto” y lo empírico, se guía más por los positivo, aquellos que se realiza y se aprende por experiencia; donde también se incluye lo conocido como “materialismo”. Con todo esto, la filosofía estaba perdiendo el punto de partida humano, creía que la mente y lo racional, combinado con lo puesto en práctica de manera individual llevaría a la famosa frase cartesiana: “pienso y luego existo”.

Pero, Lévinas reformó la frase y estableció que no se vive únicamente pensando de manera individual. Es imposible concebir que somos únicos en el mundo y que la vida que se construye a nuestro alrededor es una acción establecida por mi propio pensamiento y mi vida privada. Debido a que el mundo cada día se volvía egoísta, planteo algo mejor que el “pienso, luego existo”; y es el “Soy amado, soy nombrado; luego soy”.

Y en efecto, no soy nada sin los demás, no existo sino lo hago para los demás, aquí nace la filosofía de la ética, aquella que permite observar que el mundo no es de una persona, es de todos. Mi libertad, mi amor, mi vida y mi ser, están porque el otro me nombró, me amó y sobre todo me dejó ser; amar a tu prójimo más allá del mandamiento cristiano se convierte en una vertiente ética para entender que en la sociedad, la vida en comunidad ya es parte del humanismo y que la misma se perdió por el egoísmo y por la individualidad plasmada en el ego y el “ser para sí”. 

Si yo logro ser amado y al mismo tiempo ser nombrado, ¿puedo ser educado? La respuesta es sí. La educación no solamente es academia y libros, es experiencia, pero también ética, educar es un acto de amar al otro, de compartir lo que se conoce con los demás. Ir de la mano ayudando al de mi costado, no es una acción altruista, es necesario para comprender el sentido que tiene la vida.

Un maestro de escuela se puede convertir en un padre para algún alumno, un director en un ejemplo para un docente y algún profesional en la esperanza de un desvalido. La educación no solo se enfoca en el que somos buenos, sino, en el qué podemos hacer por los demás. Si se tuvo la oportunidad de ser educados en el sistema formal o en la experiencia de la vida misma, servir y amar al otro es algo necesario.

El mundo actual ha perdido esa humanidad y esa ética, desde la academia y los trabajos, la violencia, los abusos y la corrupción son el pan diario. Las personas ya no son vistas como algo importante, más bien, son máquinas y objetos para muchos. El hombre se ha convertido en una bestia que no puede satisfacer sus necesidades (cualesquiera que sean) por las buenas, por el contrario, abusa de su poder y sus herramientas. 

¿En qué momento se perdió la humanidad y el amor? La respuesta puede estar en el momento en que lo ético y lo moral dejaron de ser esenciales y la libertad se convirtió en libertinaje. Pensar no es malo, pero se debe usar la conciencia crítica y la experiencia que se tenga sobre las situaciones. No es normal un abuso contra una mujer o un niño, no es normal la violencia armada, mucho menos cometer atrocidades en contra de grupos específicos de la sociedad.

Las armas, el dinero, las drogas y el impulso salvaje llevaron a que el humano perdiera todo. La educación también se prostituyó a ese mal, en casas de estudios se cometen atrocidades y el poder cegó completamente a las autoridades que no han buscado más que encubrir muchas cosas (un ejemplo de eso, los abusos sexuales y acosos que se cometieron en las universidades privadas del país). La libertad del otro marca un límite, la mía termina donde comienza la de mi prójimo y es necesario comprender que “ser educado” no es sinónimo de ser un erudito y un académico; es esencialmente saber amar, saber nombrar; para poder ser y poder volverse humano.

Aún queda algo de ética en la sociedad, lo importante es conocer que no debo dañar al otro de ninguna manera y si se hace, buscar atenerse a las consecuencias de la acción y resarcir el daño; no con dinero, sino con algo que verdaderamente sea justo y le devuelva lo que más amó: y es el poder ser libre, amado y nombrado. La responsabilidad de los humanos no es solo cumplir nuestras metas y objetivos, es responsabilizarme por los otros, porque son mis compañeros de comunidad.

“Soy yo cuando otro me nombra”, la responsabilidad me incumbe. No puedo amar a los demás sino me amo primero como soy, pero ese amor ya proviene de una relación anterior, donde sentí ese calor humano que me hizo ser alguien. No se debe perder la ética; y la educación como factor primordial, fue perdiendo humanidad y fuerza, porque dentro de sus pisos se olvidó “al otro” y también dejó de existir el “yo humano”. 

Hoy en día es preciso educar con amor, buscar respetar a todos, pero en palabras de Lévinas, “más allá de buscar la verdad, es buscar la preocupación por el prójimo”. Solo así se podrá ser amado, nombrado y me sentiré realizado. 

  • Referencias:

Checchi, S. sdb. (2016). Emmanuel Lévinas y su Ética de la Responsabilidad. XVII Jornadas de Filosofía. Ciudad de Guatemala. 

1 comentario
  1. Oscar tenés un pensamiento progresivo y con criterio filosófico basado en la modernidad. Nuestras sociedades están comprometidas a generar un pensamiento más humanista y ser parte del cambio basado en la libertad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *



Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivamente responsabilidad de su autor. Revista Telégrafo firme con su compromiso de promover el pensamiento crítico y libertad de expresión en la sociedad guatemalteca, brinda espacios abiertos, auténticos y sin filtros para que personas de distintos sectores de la sociedad puedan expresarse, sin embargo, la publicación de este artículo no supone que el medio valide su argumentación o la verdad de sus conclusiones.
You May Also Like
Leer más

¿Con cuánto tiempo de anticipación debo de avisar mi renuncia?

A lo largo de nuestras vidas, la mayoría hemos pasado por este escenario. Ya sea por diversas causas, crecimiento profesional, económico, nuevos retos, entre otros. Sin embargo, al estar cerca de poder dar la noticia a nuestros superiores, entran varias cuestionantes. Una de ellas es, ¿cuál es el tiempo de anticipación con el que debo de avisar?, acompáñanos en este artículo en el cual te explicaremos a grandes rasgos como se establece en el marco legal de nuestra República.
Leer más
Leer más

¿Cómo defenderse de los cobradores telefónicos?

Lucia es una guatemalteca promedio. Labora de sol a sol para poder hacerse de un salario que apenas, cubre las necesidades mínimas, suyas y de sus familiares. Para ella, llegar a su casa debería ser el símbolo del final de sus labores; sin embargo, el sonido del teléfono se está convirtiendo en una amarga costumbre. La tarea de evadir a los gestores de cobros.
Leer más