La antipatía digital: cuando lo sagrado se vuelve normal
Este texto reflexiona sobre cómo nos hemos acostumbrado a ver el dolor ajeno como una publicación más: algo que aparece en la pantalla, nos incomoda durante unos segundos y luego desaparece entre memes, noticias y anuncios. Es una invitación a detenernos, mirar con más humanidad y recordar que detrás de cada historia difícil hay una persona cuya dignidad merece ser reconocida. Al final, plantea una pregunta sencilla, pero necesaria: ¿todavía sabemos amar al prójimo?






