El Trabajo Social tuvo su génesis en la caridad, beneficencia y filantropía que marcaron su intervención en la sociedad. Con el tiempo las cosas fueron cambiando. “A mediados de la década de los sesenta, el planteamiento metodológico fue seriamente cuestionado por un movimiento denominado “reconceptualización”, el cual se caracterizó como un proceso de cuestionamiento, revisión y búsqueda que surge sobre la base de un profundo estudio de la realidad latinoamericana, de sus condiciones, su subdesarrollo y dependencia económica creciente.”

A lo largo del tiempo, la carrera de trabajo social ha tenido un enfoque en los componentes teórico metodológico y técnico-operativo, pero ha evolucionado y se han agregado los componentes ético-político e ideológico, que han contribuido significamente en formación y tener un actuar comprometido en crear mejores condiciones para los menos favorecidos.
“El surgimiento del Trabajo Social como profesión en Guatemala se da dentro del período revolucionario 1944-54, específicamente en abril-mayo de 1949, cuando se creó y empezó a funcionar la Escuela Superior de Servicio Social bajo la dirección del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social –I.G.S.S.- institución que fue también uno de los logros de la Revolución del 20 de Octubre de 1944.”
La formación profesional científica y técnica del trabajador social se pretende a través de un enfoque social-crítico. Este enfoque se basa en marcos teóricos de Ciencias Sociales y filosóficos que sean coherentes y contextualizados con la realidad social de Guatemala y Latinoamérica. Se utiliza como base las prácticas profesionales, siendo una fuente de conocimiento y un criterio de verdad.
Con el tiempo la formación del profesional del Trabajo Social se ha enfocado en temas aspectos filosóficos y humanísticos, con amplio dominio teórico, metodológico y técnico en el campo profesional y definido su sustentación ideológica-política acorde a las necesidades del desarrollo nacional y del proceso de construcción de la paz.
El campo de intervención del Trabajo Social es vasto y diversificado, abarcando desde la atención individual hasta la intervención comunitaria. “El Trabajo Social en su intervención con la sociedad, se vale de tres niveles de acción profesional: nivel de acción individual y familiar, nivel de acción grupal y nivel de acción comunal, por medio de los cuales trata de llevar a cabo los objetivos y principios de la profesión.”

Parte fundamental de la profesión son sus funciones de egreso, las cuales son:
– Investigación, planificación y organización
– Educación Social, Administración Social y Evaluación
Por lo tanto, se puede decir que el Trabajo Social es una disciplina científica que está relacionada con las Ciencias Sociales y tiene la capacidad de producir conocimiento científico articulado a la realidad para describirla, analizarla y explicarla, con el fin de enriquecer y colaborar con el progreso profesional con el fin de lograr transformaciones y cambios.
El Trabajo Social es una disciplina indispensable para abordar las complejas problemáticas sociales de países como Guatemala. Si bien su labor ha sido históricamente asociada al asistencialismo, su potencial transformador es mucho mayor.
Los profesionales de esta área, gracias a su formación y experiencia, están capacitados para diseñar e implementar intervenciones que promuevan el desarrollo social y el bienestar de la población. Uno de los aportes del Trabajo Social es contribuir al bienestar integral de la humanidad a través de planes, programas y proyectos estratégicos con carácter individual, grupal o comunitario.
A diferencia de otras profesiones, el Trabajo Social se caracteriza por su cercanía directa con las personas en sus entornos naturales. Los trabajadores sociales son agentes de cambio que actúan en comunidades para transformar la realidad.

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Elías Talé
Maya K´iche´ de Totonicapán, Licenciado en Trabajo Social por la USAC, catedrático universitario, columnista y comunicador.










