Panorama general
Guatemala posee patrones históricos de desigualdad, afrontando diversas situaciones que dejan en evidencia clara las estructuras sociales y sus interacciones dentro de la sociedad. Abordando lo expuesto, se logran identificar tres poblaciones especialmente afectadas: las niñas, niños y adolescentes; las mujeres; y los pueblos originarios (llamados pueblos indígenas).
Incluso, aun con los tratados internacionales y leyes internas que el Estado ha firmado y ratificado, la niñez y adolescencia se enfrenta a su vez a la desatención sistemática. Existen tres problemáticas que ameritan atención urgente y especial: la violencia sexual, la explotación y la trata de personas en niñas, niños y adolescentes (VET, por sus siglas establecidas por la Secretaría contra la Violencia Sexual, Explotación y Trata de personas). Partiremos de la definición de violencia sexual, explotación y trata de personas, acompañada de su relevancia y urgencia y sus principales consecuencias.
La niñez y la adolescencia son el núcleo de la sociedad, son merecedores de respeto y de una atención especial que permita contrarrestar y prevenir estos delitos.

1. Vulneración de los derechos de la niñez y adolescencia
Es necesario citar el siguiente texto, tomado de la muestra de pobreza multidimensional en Guatemala. De acuerdo con UNICEF, ICEFI:
“Debido a que las niñas, niños y adolescentes dependen del estado de bienestar socioeconómico de las y los miembros adultos dentro del hogar, ellas y ellos heredan o evaden la pobreza dependiendo de la situación de sus familias y comunidades. Las niñas o los niños no pueden alterar la condición socioeconómica de sus familias de manera endógena.”
Es decir, esta población puede heredar los problemas estructurales de la familia. Ante ello, el desarrollo de la niña, el niño o adolescente se da bajo condiciones que pueden poner en riesgo su integridad física y psicológica. Heredando estos factores, se ve afectada a su vez la sociedad en conjunto, pues la niñez y adolescencia constituyen el presente de la misma, es decir, se crea un ciclo.
Por ello, la violencia sexual, la explotación y la trata de personas en la niñez y adolescencia son delitos que constituyen acciones degradantes para su integridad física, psicológica y social, alterando también el orden moral y ético de la sociedad.
Cuando los derechos se promueven, se cumplen; y al cumplirse, la sociedad resulta beneficiada. Logrado a través de la comprensión, el ejemplo y el cariño en la crianza.

2. Derechos de la niñez y su importancia
En este sentido, los derechos de la niñez y adolescencia se pueden comprender como las condiciones que esta población necesita para su desarrollo íntegro, siendo deber del Estado velar por su cumplimiento, y responsabilidad del padre, madre, tutor o encargado garantizar el respeto de sus derechos. Son normas coercitivas, externas, heterónomas y bilaterales; es decir, son obligatorias, son impuestas y exigibles.
La Convención sobre los Derechos del Niño ha establecido claramente los siguientes aspectos sobre su importancia:
“Son personas. Porque los niños empiezan la vida como seres totalmente dependientes. La voz de los niños debe ser escuchada y tomada en cuenta en los procesos políticos. Muchos cambios en la sociedad afectan a los niños de forma desproporcionada y, a menudo, negativa. El sano desarrollo de los niños es crucial para el futuro bienestar de cualquier sociedad. Fallar a los niños tiene un inmenso costo para la sociedad.”
Se puede comprender que la población infantil y adolescente es igualmente persona que los adultos. Si bien son dependientes, esto no significa que sean propiedad de un adulto o del Estado. Al formar parte de la sociedad, deben ser tomados en cuenta en los procesos trascendentales, especialmente en las decisiones políticas. Estas decisiones les afectan de manera significativa, ya que desempeñan un rol fundamental en el desarrollo social.
3. Violencia sexual y su gravedad en la afección a la niñez y adolescencia
Antes de definir la violencia sexual, en paráfrasis de la guía denominada Educa-VET de la Secretaría contra la Violencia Sexual, Explotación y Trata de Personas (SVET), es necesario establecer dos pautas.
Primero, llamar correctamente a las partes íntimas del cuerpo. En el caso femenino: boca, cuello, pechos o senos, vagina, muslos, glúteos o nalgas y ano; y en el caso masculino: boca, cuello, tetillas, pene, muslos, glúteos o nalgas y ano. Debe inculcarse una cultura de conocimiento y respeto del propio cuerpo.
Segundo, definir ciertos conceptos para comprender el problema. La violencia puede entenderse como el uso intencional de la fuerza contra otra persona, contra sí misma o contra una comunidad, que puede provocar traumatismos, daños físicos, psicológicos o a su desarrollo, e incluso la muerte.
A continuación se muestra un cuadro comparativo que define los términos: violencia física, violencia psicológica o emocional y violencia sexual.

Por lo tanto, la violencia física utiliza la fuerza corporal o instrumentos físicos; la violencia psicológica tiene como objetivo intimidar o dañar emocionalmente a otra persona; y la violencia sexual comprende todo acto sexual o la tentativa de consumar un acto sexual no consensuado. En el caso de menores de 14 años o personas con incapacidad volitiva o cognitiva, aunque no medie violencia física o psicológica, y sin importar si existe aparente consentimiento, se considera violencia y, en consecuencia, delito.
Así también, cabe resaltar, además, que la posesión de material pornográfico en el que aparezcan menores de edad constituye un delito sancionado por la ley.
3.1 Causas
Se puede relacionar con diversos factores sociales y culturales, entre ellos la reincidencia de agresores que han salido de prisión y mantienen la misma mentalidad violenta y la falta de educación y conocimiento sobre el respeto y los derechos humanos, especialmente cuando algunos jóvenes se integran a pandillas o desarrollan conductas agresivas.
Así mismo, muchas niñas y niños crecen observando la violencia intrafamiliar, comprendiendo violencia verbal o física, lo que puede llevar a normalizar estas conductas.
Culturalmente, persisten creencias erróneas como aceptar agredir a una mujer o el considerar que las relaciones sexuales son un derecho exclusivo de los hombres, negando a las mujeres la posibilidad de decidir o resistirse, bajo amenaza de agresión.
3.2 Consecuencias
En caso de ser víctima de violencia, la SVET indica que la persona debe recibir atención médica de emergencia dentro de las primeras 72 horas. Asimismo, no debe bañarse, lavarse ni desechar prendas u objetos antes de realizar la denuncia, ya que estos pueden servir como indicios para la investigación.

Esta problemática, afecta negativa y gravemente la vida y el desarrollo de la niñez y adolescencia. Según la SVET, entre los indicadores más frecuentes se encuentran:
- Emociones como miedo, culpa, desconfianza y vergüenza
- Descontroles psicológicos
- Bajo rendimiento escolar
- Conductas de riesgo como el abuso de drogas o alcohol
- Huida del hogar
- Conductas autodestructivas o suicidas
- Hiperactividad.
Y entre las consecuencias más frecuentes están:
- Embarazos no deseados a temprana edad
- Infecciones de transmisión sexual
- Lesiones en las partes íntimas y/o pérdida del control para orinar o defecar
- Acoso escolar
- Dificultades para establecer vínculos afectivos
- Aislamiento social e inestabilidad afectiva
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Se recomienda dar lectura a la Guía Educa-VET de la Secretaría contra la Violencia Sexual, explotación y Trata de personas, de la página 37 a la página 40, para profundizar aún más en este tema, ya que para efectos de esta columna, la información presentada ha sido resumida.
Independientemente de que ciertas conductas formen parte de contextos culturales normalizados, la violencia sexual debe evitarse de manera total; no aceptarse ni mucho menos justificarse por la sociedad.

De acuerdo a la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado de Guatemala (ODHAG), en los últimos 5 años, los principales departamentos afectados por esta problemática son: Guatemala, Alta Verapaz, Huehuetenango, San Marcos y Quiché.
4. Explotación y su gravedad en la afección a la niñez y adolescencia
La Guía Educa-VET de la Secretaría Nacional de esta materia define la explotación como: una relación de poder abusivo mediante la cual el victimario se aprovecha de las cualidades de una persona para obtener beneficios económicos o de otro tipo. Por ello, se considera una forma de violencia. Generalmente, se origina de valerse en contextos sociales precarios, como la pobreza, ignorancia de la ley o situaciones de conflicto, para aprovecharse de la sexualidad o del trabajo de la persona.
De acuerdo con la Procuraduría General de la Nación (PGN), en el plan estratégico institucional de la SVET, para el año 2022, los principales departamentos afectados fueron: Guatemala, Quetzaltenango y Alta Verapaz.
4.1 Explotación sexual
Puede darse tanto en personas adultas como en niñas, niños y adolescentes. Consiste en someter a una persona (en este caso, a un menor de edad) a realizar actividades sexuales o eróticas, o a participar en representaciones de este tipo, a cambio de un beneficio.
Se incluye la explotación a través del ciberespacio, como el grooming (seducción en línea), el sexting (envío de mensajes o contenido sexual) y la sextorsión (chantaje o amenaza con contenido íntimo), entre otras acciones.
4.2 Explotación laboral
Se produce cuando una persona o grupo se aprovecha del trabajo de otra para obtener beneficios, estableciendo una relación de poder desigual. Se incluye el trabajo infantil, entendido como toda actividad que priva al menor de edad de su recreación y desarrollo integral, exponiéndolo a riesgos para su integridad física o psicológica.
No toda actividad realizada por un menor es trabajo infantil. Pueden considerarse permitidas aquellas tareas ligeras, adecuadas a la edad, que no interfieran con los estudios ni afecten su desarrollo. Asimismo, en el caso de Guatemala, a partir de los 15 años es permitido trabajar bajo condiciones y medidas de protección adecuadas.
4.3 Causas
Explotación laboral:
- La pobreza es una de las causas más frecuentes de la explotación infantil.
- La falta de empleo o ingresos estables de los cónyuges puede llevar a que los padres recurran al trabajo infantil como medio de subsistencia.
- Las crisis económicas, el aumento de deudas y la imposibilidad de cubrir la canasta básica familiar influyen directamente.
- Problemas en el núcleo familiar como separaciones o abandono pueden provocar que los menores queden bajo el cuidado de familiares sin ingresos suficientes, quienes optan por ponerlos a trabajar.
- La exclusión y discriminación social, especialmente hacia grupos indígenas, ya que limita oportunidades laborales para los padres y aumenta la vulnerabilidad de los niños.
Explotación sexual:
- Estrategias de sobrevivencia de las víctimas y sus familias.
- Incompetencias parentales o ausencia de supervisión.
- Déficits en el ámbito educacional.
- Expectativas consumistas.
- Migración.
- Violencia intrafamiliar.
- Uso inadecuado de las tecnologías modernas.
- Maltrato, trabajo infantil y situación de calle.
4.4 Consecuencias
Psicológicas: pérdida de confianza en los adultos, miedo intenso, baja autoestima, afectación del proyecto de vida, impacto negativo en el disfrute de la etapa de la niñez, dificultad para manejar emociones y normalización de la explotación. En casos de embarazo, puede haber afectaciones psicológicas tanto para la madre como para el hijo.
Físicas: enfermedades de transmisión sexual, embarazos no deseados, abortos, daños en las partes íntimas, dolores corporales, problemas de salud crónicos, infertilidad, infecciones y deshidratación.
Sociales: sentimiento de rechazo, soledad, aislamiento, deserción escolar, perpetuación de la pobreza, riesgo de reclutamiento por pandillas y rechazo por parte de la familia o la comunidad.
De acuerdo al informe nacional sobre el trabajo infantil en Guatemala, para el 2011, los departamentos con índices más altos de trabajo infantil fueron: Huehuetenango, Totonicapán, Quiché y Chimaltenango.

5. Trata de personas y su gravedad en la afección a la niñez y adolescencia
En paráfrasis de la guía Educa-VET, el delito de trata de personas (también llamado “esclavitud moderna”) constituye una de las actividades ilícitas más rentables, tanto a nivel internacional como nacional. Este delito ocurre cuando un ser humano es tratado como objeto, pudiendo ser vendido o comprado en beneficio de otras personas, vulnerando derechos fundamentales como la libertad, la dignidad y la vida.
La principal población vulnerada por este delito son las niñas, niños y adolescentes, así como las mujeres.
El delito es configurado mediante la captación (atraer o engañar a la víctima mediante ofertas u otros medios), el traslado (alejarla de su entorno familiar), el transporte, la retención (privación de libertad), la acogida y recepción por parte de terceros con fines de explotación.
Se puede manifestar en prácticas que tienden a normalizarse, como el trabajo infantil, la mendicidad, la pornografía, el embarazo forzado, el matrimonio forzado o servil, la explotación laboral y sexual y el trabajo forzado. También incluye otras formas igualmente graves, como la adopción irregular, el reclutamiento de menores por grupos criminales, la servidumbre y la venta de personas.
Según la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado de Guatemala, para el año 2021, los principales departamentos afectados fueron: Guatemala, Escuintla, Quetzaltenango, San Marcos y Zacapa.
5.1 Causas
- La pobreza incrementa la vulnerabilidad y puede llevar incluso a la venta de hijos o familiares
- La falta de protección efectiva de los derechos humanos en grupos vulnerables
- La carencia de oportunidades económicas legítimas
- Las enormes ganancias que obtienen los traficantes
- La relación entre oferta y demanda, especialmente en la mano de obra barata y el comercio sexual
5.2 Consecuencias
Se encuentran el deterioro de la salud mental (depresión, estrés, sumisión, pensamientos o intentos suicidas, abuso de sustancias), afectaciones en la salud física (enfermedades, infecciones, pérdida de peso, consumo forzado de drogas o alcohol, e incluso la muerte) y graves impactos sociales, como el aislamiento, la ruptura de vínculos familiares, la pérdida de identidad y la retención o robo de documentos personales.
A manera de conclusión, recapitulamos conceptos importantes.
La violencia sexual puede definirse como el delito mediante el cual, a través de la violencia física o psicológica (o aprovechándose de la vulnerabilidad de la víctima), se intenta o consuma un acto sexual no consentido.
La explotación es una relación de poder en la que el victimario se aprovecha de la sexualidad o del trabajo de la víctima para obtener beneficios. Por su parte, la trata de personas, conocida como “esclavitud moderna”, consiste en privar de libertad a una persona y tratarla como objeto de venta para explotarla laboral, sexualmente u de otras formas.
Estos delitos generan consecuencias graves en la salud mental, física y en la condición social de las niñas, niños y adolescentes. Muchas de las prácticas mediante las cuales se manifiestan tienden a normalizarse, lo cual incrementa el riesgo y la vulneración de derechos.
Muchas de las causas que constituyen la comisión de los delitos provienen de un sistema que desatiende las causas estructurales (pobreza, violencia intrafamiliar, reincidencia, etc.). Por ello, es indispensable contrarrestarlas para promover un desarrollo sano y estable de la sociedad.
Asimismo, el Estado ya se ha comprometido mediante tratados internacionales y leyes internas a prevenir, sancionar y erradicar toda acción relacionada con la violencia sexual, la explotación y la trata de personas.
En consecuencia, Guatemala debe fortalecer sus políticas públicas, ejecutar acciones concretas y promover cambios culturales que enfrenten estos problemas. La niñez y las adolescencias no solo representan el presente de la sociedad, sino que son personas con dignidad propia, merecedoras de respeto y protección especial. No son propiedad de un adulto ni del Estado, sino sujetos de derechos.
Esta postura implica educarse en derechos humanos, especialmente en los de la niñez y adolescencia, respetar y exigir el cumplimiento de la ley, reconocer la comisión de estos delitos y evitar cualquier forma de complicidad. Sobre todo, exige tratar a las niñas, niños y adolescentes con respeto, garantizando su protección y bienestar integral.

Fuentes
Explotación sexual infantil – Humanium. (2020, 2 noviembre). Humanium.
Atlas Nacional de la Situación de la Niñez y Adolescencia en Guatemala. (2021, 1 enero). UNICEF.
Los derechos del niño y por qué son importantes. (s. f.). UNICEF.
UNICEF [UNICEF] & ICEFI [ICEFI]. (2016). Muestra de pobreza multidimensional en Guatemala.

Escrito por: Yaxk’in Fredman Patal Delgado
Soy un joven Maya Indígena Popti’, estudiante de derecho en la universidad Mariano Gálvez, fui locutor de radio en el programa llamado “Nuestras Raíces” de una radio comunitaria de Jacaltenango, Huehuetenango, tocando temas culturales y políticos informativos como coyunturales. También he participado en la promoción de los derechos del pueblo indígena y la niñez. Apasionado en la sociología, al igual soy músico de hobby. Yuch’antiox te yet (Gracias a todos).










