¿Y si el problema no es la edad?

El cansancio persistente no siempre es normal. Puede estar relacionado con afecciones como la anemia, el hipotiroidismo o la apnea del sueño, así como con problemas de salud mental como la ansiedad y la depresión. Identificar estas señales y consultar a un médico a tiempo puede favorecer un diagnóstico oportuno y mejorar la calidad de vida.

Lo que tu cuerpo intenta decirte cuando siempre estás cansado

En una sociedad donde el cansancio parece haberse convertido en parte de la rutina diaria, es común atribuir la falta de energía a las exigencias laborales, las responsabilidades del hogar o simplemente el paso de los años. 

Escuchamos frecuentemente la frase “ya no tengo la misma energía de antes” para justificar el agotamiento que acompaña muchas jornadas. Pero, cuando la fatiga se vuelve persistente, podría estar indicando mucho más que el ritmo acelerado de la vida cotidiana.

El cansancio extremo es un síntoma frecuente en la consulta médica y, a pesar de que en ocasiones puede estar relacionado con estilos de vida poco saludables, también puede constituir en una de las primeras señales de enfermedades que requieren atención y tratamiento oportuno.

La anemia: una causa frecuente y silenciosa

La Organización Mundial de la Salud menciona que, una de las causas más comunes del cansancio persistente es la anemia. Esta condición sucede cuando la cantidad de hemoglobina en la sangre disminuye y, como resultado, los tejidos del cuerpo reciben una menor cantidad del oxígeno necesario para funcionar apropiadamente. 

Las personas con anemia pueden experimentar, entre otros síntomas, debilidad, mareos, dificultad para concentrarse o falta de aire al realizar pequeños, medianos y grandes esfuerzos dependiendo de la severidad de dicha condición; al presentarse de forma gradual, estos síntomas usualmente son ignorados o atribuidos al estrés cotidiano.

Crédito: Sitio web Medicina y Salud Pública

Cuando la tiroides trabaja más lento

Otra causa relevante es el hipotiroidismo. Mayo Clinic (organización médica y de investigación) resalta que es una enfermedad en la que la glándula tiroides produce menos hormonas de las que el cuerpo necesita. 

Estas hormonas regulan múltiples funciones dentro del cuerpo, razón por la cual su disminución puede evidenciarse como cansancio, aumento de peso fácilmente, intolerancia al frío, piel seca, cambios en el estado de ánimo, entre otros. Con frecuencia estos síntomas también se presentan lentamente, haciendo que muchas personas puedan considerar los síntomas antes mencionados como un factor normal del envejecimiento.

Crédito: Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de México (Unam)

Dormir no siempre significa descansar

Se tiene por creencia que dormir varias horas nos garantiza un descanso adecuado, sin embargo, no siempre es así. La apnea obstructiva del sueño es un trastorno frecuente en el cual las vías respiratorias superiores presentan un colapso total o parcial durante el sueño, provocando episodios repetidos de interrupción de la respiración. Esto genera una disminución de la oxigenación en el organismo y múltiples despertares que afectan la calidad del descanso. De acuerdo con los National Institutes of Health, estas alteraciones pueden pasar desapercibidas para quien las padece. Pero tienen un impacto trascendental sobre la salud y calidad de vida de quienes lo padecen.

Además, esta enfermedad se asocia con hipertensión arterial, diabetes y enfermedades cardiovasculares; problemas que forman parte de las principales causas de morbilidad y mortalidad a nivel mundial.

Crédito: Atwall Sleep & Wellness

Escuchar a tu cuerpo también es prevención

La salud mental desempeña un papel vital. La ansiedad, la depresión y el estrés crónico pueden manifestarse mediante agotamiento físico, dificultad para concentrarse y alteraciones del sueño, demostrando que tanto la salud física como la emocional se encuentran estrechamente relacionadas. 

Sentirse cansado después de una jornada exigente es normal. Lo que no debería normalizarse es experimentar fatiga todos los días durante semanas, meses o años sin una causa clara. 

Escuchar las señales que el cuerpo proporciona y buscar orientación médica cuando el cansancio persiste puede marcar la diferencia entre detectar una enfermedad de forma temprana o permitir que avance silenciosamente. La identificación oportuna de muchas condiciones de salud no solo facilita su tratamiento, sino que también mejora significativamente la calidad de vida. 

Porque no siempre es la edad. En ocasiones, el cansancio es la manera en que el cuerpo nos alerta que algo no está funcionando como debería y merece ser evaluado.

Referencias

Escrito por: Alejandra Fuentes

Médica y cirujana egresada de la USAC, amante de la naturaleza y del arte.

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